domingo, 22 de mayo de 2011

EL EXPRESO DEL CREPÚSCULO

Estaba detenido en la esquina
con las manos cubriéndome la boca
esperando la luz verde
cuando un hombre comenzó a gritar,
señalando mi conciencia
con su dedo índice
exclamando mi nombre
estalló súbitamente en llamas
protestando contra la maldición
que ha caído sobre nosotros,
la fealdad, la codicia
y la miseria.
.
No queriendo asumir responsabilidad
por las consecuencias de su acción
caminé rápidamente
hacia la estación de ferrocarriles
y aunque sabía con certeza
que ese hombre era mi hijo
y aunque habíamos compartido
un útero, una piel y una sangre
¿por qué habría yo de incomodarme?
era su vida, y yo tenía la mía aún intacta.
.
Me colgué del Expreso del Crepúsculo
a las ocho menos un cuarto
y encontré en el carro comedor
a muchas almas solitarias como yo.
Le pregunté a una mujer en la sombra
"¿hacia dónde vamos? "
Me contestó amablemente
"vamos a buscarte a ti".
No comprendí su respuesta
hasta que salió a la luz
y, amigos míos,
lo que vi es indescriptible.
.
Sus ojos eran dos pantallas en miniatura
"observa tu futuro"
me dijo sonriendo
y un film comenzó a rodar
fantástica tecnología
no había censura
las almas en el carro comedor
afilaron sus cuchillos;
alguien estaba siendo devorado
y ese alguien era yo.
.
Me puse de pie en el pasillo
cuando el Inspector exigió ver mi pasaje.
Intruseando en mis bolsillos
llamó a sus asistentes
con una pistola metida en mi boca.
"Este hombre no tiene pasaje,
este hombre no tiene derechos,
este hombre no tiene vergüenza
y lo vamos a enviar al mismo infierno".
.
Sus uniformes eran negros
con pequeñas calaveras en sus hombros.
El inspector clavó su nariz en mi cara.
Su aliento era de uranio puro
su sudor basura atómica.
No tuve más alternativa
que rogar, llorar y orar
cuando de pronto me sonrió
tomándome por las nalgas
"ahora sé un niño bueno
y bájate los pantalones".
.
Desesperado y atónito
grité el nombre de mi madre
y con alaridos de bestia
destrocé una ventanilla.
Corrí por las calles desiertas
llegando a la ciudad de El Lunes
la más grandiosa de todas.
Me oculté en un alcantarillado
del Gran Centro Comercial.
El aire era sofocante
el espacio lleno de quejidos.
Una criatura se volvió para mirarme
¡imaginen mi sorpresa!
.
Sus ojos eran dos pantallas en miniatura
"observa tu futuro!"
me dijo y sonrió.
El film comenzó a rodar
"Dios mío, por favor no de nuevo!
La muchedumbre guardó silencio
expectante, excitada,
el sonido del film era fascinante
no había censura alguna
la gente repartía osamentas
y esos huesos eran los míos.
.
Escuchar mi canción THE DUSK EXPRESS (EL ESPEJO DEL CREPÚSCULO):
http://www.goear.com/listen/ea3ff4a/the-dusk-express-ian-welden
.
Fotografías de Ian Welden, Copenhague 2011.





2 comentarios:

  1. Querido Ian,

    Una poesia increible, que hace viajar con la propia imaginacion mas alla de la realidad, con giros inesperados y sorprendentes para el lector.

    Te felicito por tu talento y te deso una feliz semana

    ResponderEliminar
  2. Letras sobrecogedoras, es increíble como juegas con ellas desde tu increíble inspiración.
    La canción nos deja escuchar una voz que retrata la escena en cada una de sus notas. Por cierto Ian, quería decirte, de tu inglés, lo bien que lo manejas, creo me haces falta por acá, porque yo soy uffff, fatal.

    Un abrazote y linda semana

    ResponderEliminar