Huelo tu perfume
bailando entre mis geranios
en mi ventanal
y me haces comprender
que ya no eres mi mariposa
después de todo
sino un alma de pronto adulta.
Te sientas a comer una manzana
a mi lado y en silencio
y en la televisión malabaristas profesionales
penosamente intentan imitar
tus bellos movimientos distraídos.
Me llamas por teléfono
desde tu vieja plaza de juegos
me dices que llegarás a las siete
y te imagino ahí sonriendo
ya no como mi mariposita
sino como una hermosa mujer.
Llegas a casa a las nueve
y me miras sonriendo
como para constatarle a tu viejo padre
que vienes atrasada.
Y te sumerges en tus mundos virtuales
mientras que yo ya puedo dormirme en paz.
Fotografías de Ian Welden. Copenhague 1998 / 2000.
bailando entre mis geranios
en mi ventanal
y me haces comprender
que ya no eres mi mariposa
después de todo
sino un alma de pronto adulta.
Te sientas a comer una manzana
a mi lado y en silencio
y en la televisión malabaristas profesionales
penosamente intentan imitar
tus bellos movimientos distraídos.
Me llamas por teléfono
desde tu vieja plaza de juegos
me dices que llegarás a las siete
y te imagino ahí sonriendo
ya no como mi mariposita
sino como una hermosa mujer.
Llegas a casa a las nueve
y me miras sonriendo
como para constatarle a tu viejo padre
que vienes atrasada.
Y te sumerges en tus mundos virtuales
mientras que yo ya puedo dormirme en paz.
Fotografías de Ian Welden. Copenhague 1998 / 2000.
Me sigue pareciendo un poema tierno, lleno de tu esencia tierna y acogedora y muy hermoso.
ResponderEliminarBesos
Los hijos siempre nos llenarán de perfumes y de preocupaciones, incluso cuando hayan volado lejos.
ResponderEliminarBello, muy bello tu poema.
Besos Ian.
♥
ResponderEliminarEres un estupendo padre, sin igual, no conozco otro mejor y eres un hombre noble y extremadamente cariñoso. Tus versos destilan ternura.
Un fuerte abrazo y un beso con mucho cariño.
♥
Qué bello, Ían.
ResponderEliminarNunca duerme uno tranquilo hasta saber que sus cachorros - jóvenes o adultos- están bien.
Un abrazo enorme.
Cuando leía me recordaba de mi madre, ya fallecida, que se quedaba esperando hasta que llegara a mi hermano cuando salia a sus fiestas ...ella decía que mientras no llegara bien no podría dormir...
ResponderEliminartodos los padres o la mayoría tiene este sentimiento!
saludos!