sábado, 29 de septiembre de 2012

EL DIARIO DE VIDA DE POONAM


                                
 Querido diario:  Me llamo Poonam y tengo doce años de edad. 

Nací en Dinamarca y mi papá, Sukvir, es hindú. Mi mamá Poonamán murió cuando nací. Hablo danés e hindú y me gusta vivir en este país  y vestirme con ropa hindú. Jamás he visitado India, pero mi papá me prometió ese largo viaje para cuando cumpla los dieciséis.

Mi papá tuvo un negocio de abarrotes en la Calle Larga de Valby hasta que fue asaltado. Unos jóvenes lo golpearon hasta la  inconsciencia. No puede trabajar debido a  una dolencia cerebral por lo que recibe una pensión del reino danés. Duerme mucho durante el día y, por la noche, ve solamente televisión de India...

Vamos a tomar café o helados al Café Ciré en la Calle Larga de Valby. A veces nos llama su amigo Juan y nos juntamos para caminar y conversar. Juan es chileno. Habla danés, inglés y un idioma que se llama castellano. Mi papá también habla inglés pero muy poquito danés.

En la Calle Larga de Valby siempre hay milagros  como vendedores de arcoíris y vikingos domadores de mariposas. Mi papá me dice que son ilusiones, pero yo prefiero creer que son verdaderos milagros.
Estoy en quinto año en el Colegio de Valby.  Mis compañeras y compañeros de curso se burlan de mí y me empujan o escupen. Yo quisiera ser amiga de ellos pero me dicen fea, sucia y otras cosas que no quiero escribir aquí.

Es porque me visto con ropa hindú.

Mis amigas hindúes no son en realidad verdaderas amigas. No visten con ropa hindú y me visitan sólo porque sus padres son amigos del mío. Creo que se ríen de mí a mis espaldas.

A veces me siento muy sola.

Tengo sí, una compañera árabe llamada Selma. Ella viste ropa árabe y usa cosméticos en los labios y ojos. Lleva siempre un velo en la cabeza y habla danés. Tiene muchas amistades  y es muy popular en el colegio. Su padre Ahmed y su madre Ahmida son de Irak. Ellos hablan árabe y muy poco danés a pesar de que han vivido en este país ya muchos años. Tienen una verdulería en mi calle y viven en un departamento lindo y pintado todo de blanco.

Pero yo no soy su mejor amiga, sino una joven danesa. Ella es  Cristine. Su papá es electricista y su mamá  limpia oficinas en los Correos Daneses. Viven en una casa inmensa con jardín y  tienen dos autos. Su hermano mayor se fue de la casa porque ya cumplió los dieciocho años de edad.

También hay árabes, hindúes y daneses muy pobres. No tienen trabajo. Hay daneses que viven en la calle. Generalmente los extranjeros del tercer mundo a pesar de estar cesantes se acomodan donde sus familias y no tienen que pasar hambre ni frío en los inviernos tan largos y oscuros de este país.

El reino danés da dinero, educación y atención médica a todos. No entiendo entonces por qué hay gente tan pobre. Mi papá me cuenta que la pobreza en India es mucho peor. No me lo puedo imaginar. También dice que los pobres en Dinamarca son flojos. Yo no le creo mucho pero no le contesto.

Una vez, Selma y yo, visitamos el barrio pobre cerca de la Estación Central. Nos dio mucha pena ver a jóvenes y viejos, hombres y mujeres, blancos, negros, pardos y amarillos emborrachándose con cerveza o atontándose con drogas. Un hombre  desaseado gritaba que el fuego del infierno se iba a tragar a todos los infieles. ¡Qué susto!

Bueno, nosotros los hindúes no creemos en el fuego o en el infierno y dejamos a los no hindúes en paz.

Aquí en Dinamarca los políticos y especialmente el Gobierno hablan mucho de la integración de los extranjeros. A mí me da un poco de risa porque según lo que yo veo hay muchos más daneses desintegrados.

Pienso que se enredan mucho sobre la situación. No hay que complicarse, la cosa es muy simple: hay que seguir las leyes de Dinamarca. Ahí esta la solución. A los extranjeros que  cometen crímenes hay que enseñarles a leer y escribir, conseguirles un trabajo y enseñarles a hablar danés. Y a los criminales daneses hay que mandarlos a la luna. ¡Ja ja!

Por lo menos tengo sentido del humor...

Bueno, soy primera en mi clase y sueño con tener amigos y ser bailarina.

¡Chao!

Poonam
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EL HOMBRE EN PENA








Soy el padre Francis y me muevo entre hombres que necesitan de mi ayuda. Son seres que por alguna razón han tenido conflictos graves con la ley y la sociedad. Llevo en mi alma secretos de crímenes bestiales que quisiera olvidar. No duermo por las noches y mis confesiones con mi superior, el padre Johannes, no me ayudan. Llevo este bagaje de pecados mortales solo.

Mis relaciones con las autoridades de este recinto y con la policía son cordiales, pero profesionales. No debo colaborar con ellos. Soy sacerdote y  no puedo perder mi autoridad ante mis feligreses al violar mis juramentos de silencio.

Medito mucho. Intento volver a mi niñez donde todo era inocente y la vida era un juego. Yo pretendía ser  el arcángel Gabriel y con mi espada de fuego eliminaba al enviado por Satanás a causar el caos en mi mundo. Y a mi víctima infame la enterré en el desierto que quedaba fuera de los límites del Paraíso.

Era un tiempo de pecadillos que a nadie hacían daño. Como en los juegos en el patio del colegio donde una pequeña zancadilla  significaba sólo una reprimenda: "Francis, ¿otra vez usted?".

Nací grande, torpe y con una fuerza desmesurada en mis manos. No podía cortar una flor sin desintegrarla ni tomarle la mano a una niña sin lastimarla. Mis compañeros y compañeras del colegio me apodaron "el gigante feliz". Desde temprana edad impuse mi voluntad porque me temían, pero me sentía solo.

Un día, la policía encontró  un niño muerto en un edificio en construcción contiguo a nuestro colegio. Era Erik Skovgaard, nuestro compañero desaparecido. Fue asesinado con un instrumento de fierro y enterrado en la arena. Nunca se descubrió al asesino. Pero yo lo sabía todo.

El padre Johannes me despierta de mis recuerdos. Quiere que me confiese. "Padre Johannes, le digo, no tengo nada nuevo. Usted insiste  y yo le repito una vez más, como también le digo a la policía, que  no voy a entregarle información que perjudique a la gente que confía en mí. Sus pecados los guardo bajo siete sellos. Le ruego que me deje en paz. Estoy orando..."

 En mi juventud, una mujer se enamoró de mí. Era hermosa, me cuidaba y me decía "Te amaré por siempre..." Pero intruseaba cuando yo me encontraba en la oscuridad. Un día apareció degollada en su casa; la policía dijo que había sido un ladrón. Pobre mujer, no recuerdo su nombre.

En este recinto carcelario, tengo mi oficina con cierta privacidad . Queda al lado de la del padre Johannes. Extraño mi casa, porque ahí no llegan estos centenares de pobres diablos a contarme sus bestialidades. Ahí puedo ser yo mismo,libre y, además puedo jugar...iba a decir impunemente... tranquilamente a que soy el arcángel con mi espada de fuego.

Las filas de entes que vienen a confesarse me resultan transparentes, sin rostros. Monstruos anónimos que vomitan las mismas porquerías que conozco de memoria. Lo sé todo de antemano. Es como si esas fechorías las hubiera cometido yo. Las cometí yo. Yo soy ellos, y siendo ellos no recibo absolución. Tan solo una palmadita en un hombro, una sonrisa de compasión un ave maría o un padre nuestro, hijo mío. Quisiera dejarlo todo y escapar. Pero no puedo.

El padre Johannes es autoritario, tiene una fuerza que se le vé en los gestos y en sus ojos. Muchas veces le he expresado mis ansias de volver a casa, ser libre, pero el me mira firmemente y comprendo. Es como si me preguntara "¿Has perdido la fe, Francis?".

Entonces debo seguir escuchando las voces y viendo las miradas de las víctimas de estos desalmados, niñitas violadas, mujeres degolladas y enterradas en un bosque, niños estrangulados tirados al mar... para qué seguir, Dios mío.

Hoy tengo una reunión con la policía y el psiquiatra de la cárcel. También asistirá Johannes. La policía necesita pruebas concretas y confesiones de los crímenes. Ellos me van a proponer un trato. Creo saber qué es: Johannes, el muy infame, traidor, ¡JUDAS! va a romper sus juramentos  y va a revelar mis confesiones. La policía y el psiquiatra me propondrán decir la verdad y me ofrecerán la conmutación de la pena de muerte por cadena perpetua por razones de enfermedad mental.

Fotografía "El Hombre en Pena" de Ian Welden. Copenghgue 2007.



Publicado en Espacio Latino LETRAS URUGUAY

jueves, 27 de septiembre de 2012

LOS AMANTES


Queridas amistades, la juventud es igual en todo el mundo. Los difiere la cultura, el idioma,  y más aún, la manera de pronunciarlo y hablarlo dependiendo del estrato social del cual provengan.
Mis dos protagonistas son chilenos, viven en Dinamarca y manejan el idioma castellano  cada cual con sus particulares modismos e imágenes idiomáticas propias de su juventud.
Espero que la lectura de este relato  les resulte inteligible.

Ian.



 Querido Diario:


Hoy, un domingo de otoño,  estoy feliz por haberte comprado. Como mi amiga íntima, conocerás todos mis secretos. Soy Patricia y tengo 15 años. Creo que soy linda.  Me lo dicen mis amigas Michelle y Camila. También  Stanley, el tipo de mi curso. Él me molesta con  "eres linda, te tengo ganas mijita rica, cuándo me vay a dar un besote con lengua". Es asqueroso. Me gusta Rodrigo. Él es chileno como yo... Entre tantos daneses y danesas yo me siento muy bien, pero a veces quiero conversar con Rodrigo y tomarle la mano. ¿Será pecado?

Tengo ojos negros, pelo negro largo y grueso hasta los hombros, soy más gordita que flaquita. Hablo danés y castellano. ¡Ah! Y no soy muy alta. Rodrigo es más alto que yo pero más bajo que los daneses. Tiene pelo negro al rape, ojitos verdes y es moreno. Yo soy blanca. Quiero ser periodista o arqueóloga cuando grande. ¡Me voy a clases! Patri.
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Viejo paleta, vai a ser mi mejor compadrito. En esta primera página lo primero que se me ocurre es contarte que me gusta la Patricia más que la cresta. Soy tímido a pesar de que tengo pinta de chori. Y me las doy de capo y sonrío pal lao y tengo un arito en la oreja derecha. Me pelo al rape para verme aun más choro y mis viejos me dicen que parezco nazi. Yo no soy nazi ni ná. Soy un cabrito que no se atreve a hablar en la clase y las minas me hacen ponerme colorao e inseguro. Lo de colorao no se me nota porque mi pellejo es moreno. Yo creo que sería un buen paco o milico cuando grande. Pero cuando veo a la Patricia casi me muero. Rori.
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Querido diario: Hoy, 
en el colegio, Rodrigo no me miró. O sea,  sé que me miró pero pasó al lado mío como si nada y a mí se me salió un ridículo quiubo Rodrigo. ¡Ay, qué vergüenza, querido diario! ¡No quiero verlo más! Pero yo me conozco y sé que no puedo olvidarlo.

Salí con Michelle y Camila después del colegio. Nos tomó una hora maquillarnos y nos fuimos a la Diskeriet. Rodrigo no estaba. Pensé mucho en él y lo eché de menos... Querido Diario, tengo que estudiar historia y matemáticas. ¡Qué lata! Patri.
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Querido Viejito,un pajarito me contó que la Patri  iría a la Diskeriet.  El Stanley y el Brian me llamaron  idiota, que debería aprovechar la oportunidad. Yo les metí la chiva de que mi vieja estaba enferma... ¡Cresta que soy güevón! Pero el sólo pensar en ver a la Patri me pone turulato. Me pongo inseguro y empiezo a dármelas de chori de nuevo. Nada es chevere en mi vida pero tengo unas ganas locas de hablarle.Me voy a encerrar en mi pieza y escuchar los CD de mis viejos, me gusta esa del pueblo unido jamás será vencido. Pero Shakira es capa también. ¡Qué ganas de bailar con la Patri esa canción debería ser ilegal traicionar el corazón de una mujer... o algo así.

MÁS RATO:
¡Se armó la tole tole!, me quedé dormido con un cigarrillo en la cama y se armó la humareda. Mi viejo me sacó la cresta mientras me gritaba "nazi e mierda! ¡Cabrón! Mi vieja gritaba: "déjalo Ignacio que lo vay a matar! Es tu hijo por Dios!"

 Al final no pasó na y ahora quisiera estar con la Patri. O irme a Santiago. Nunca he estado en Chile y se me ocurre que es chévere. Mis viejos y mi hermano grande, el Oscar, nacieron en Chile. Dinamarca es el desvueve también.Mi viejo me dice que Dinamarca es una mierda y que en Chile la gente es más abierta, amigable y contenta,  que se baila en las calles y hay sol todos los días. Me siento raro. Rori.
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Querido Diario: ¡El sábado hay fiesta en la Diskeriet! Voy a ir con Camila y Michelle. Hoy, después del colegio, fuimos a comprar rouge, máscara y un perfume Palmolive para las tres. Miramos túnicas y tops pero no teníamos más plata. Igual tenemos ropa linda de sobra. Me preguntaron si yo sabía si iba ir Rodrigo a la fiesta. Me dijeron que sabían que a mi me gustaba. Yo me puse tiesa y roja, qué vergüenza, por Dios! Conocen mi secreto. Me dijeron que se me nota a kilómetros!

Total son mis mejores amigas, ya que se me pasó la histeria. Las adoro y si algún día me faltaran me moriría de pena. Yo sé que a Michelle le gusta David. Michelle nos cuenta que jamás se han besado.

Camila dice que a ella no le gustan los hombres y Michelle le preguntó que si era Lesbisk. Camila le respondió riéndose ¡tal vez sí! Somos tres locas.

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Viejito: ¡Día como las reverendas! En el colegio sólo se habla de la fiesta del sábado y Stanley es el más güevón de todos porque me dice que si voy y no le digo a la Patri, él se la va a tirar ahí en frente de todos. Le pegué un solo combo y lo tiré al suelo en el comedor en frente a los profes. Me cagué de susto porque él tiene una banda de patos malos llamados ROCKERS y estaban todos presentes. Me salvaron los profes. Me llevaron a detención pero me da una güeva. Yo me las di de choro aunque me estaba meando en los pantalones y el rector me dijo que estaba cansado de mi actitud. Que la próxima vez me suspendería y a la tercera pa fuera no más.. Pero a Stanley y los rockeros jamás les hacen nada. Son criminales violentos y la policía no se mete con ellos.

¡Me sonrió la Patri! Pero creo que me estaba haciendo burla no más.No entiendo a las mujeres. Hay muchas aquí en el colegio que andan con risitas y cuchicheos cuando yo me aparezco ¿y por qué? Si yo no les hago ná ni meto con ellas pa ná.

Esa sonrisa me llegó al alma...
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Querido diario, ¿o debería llamarte QUERIDA DIARIA?
Hoy ha ocurrido un milagro. ¡Rori le pegó a Stanley por mi! ¡Por mí! Yo lo sé y todos lo saben. Stanley lo provocó y de un solo combo lo tiró al suelo. A Rori lo llevaron a detención y no sé más del asunto. ¡Pero estoy tan feliz! No hallo donde meterme. Espera, que me llego un SMS de Michelle y otro de Camila. Michelle me dice ¡hola, mujer afortunada! Camila me escribe ¡Rori te ama! Sé feliz.

Y soy feliz. ¿Cómo hablar con él? ¿Irá a la fiesta el sábado? ¿Me atreveré a preguntarle? Voy a preguntarle a mi papá. Tenemos harta confianza. Y mi mamá se pone medio celosa cuando conversamos calladitos.

En el colegio hay compañeras musulmanas y la mayoría usa un velo en sus cabezas. Yo pienso que se ven lindas. La mayoría son dulces y excelentes compañeras, pero algunas provocadoras  dicen que somos putas infieles... ¡Qué lata! No entiendo a este mundo. Hablo a veces con Selma, de la clase B. Ella me cuenta de su vida en Pakistán. Es danesa pero vivió en Pakistán la mitad de su vida. Tiene quince años como yo. No mira a los hombres. ¡Pero no es gay! ja ja, querida diaria, ¡qué vida, Alá mío!. Chao, voy a pensar en Rori.

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Viejoto, Stanley no fue al colegio hoy. Llegué atrasado y cuando entré a la sala se armó un coro de AAAAAAAAAAAYY, RORII! Y aplausos y chifleos. Yo no hallaba donde meterme y por suerte llegó Peter que es profe de biología y todos se calmaron.

En el recreo, Hans, Christian y Brian conversamos a poto pelao. Hablamos como hombres y no como cauritos. Brian me dijo que la cortara, que ando puro güeveando y  todos saben que estoy enamorado de la Patri. Christian y Hans dijeron lo mismo. Vamos a ir a la fiesta juntos. Mohamed, de la clase paralela me dijo que yo era un héroe. Me invitó a su mezquita,  pero yo le dije que no, gracias. Le pregunté si iría a la fiesta y me contestó -hay cosas más importantes que fiestas inmorales.

¿Cómo hacerlo en la fiesta? Brian dice que debo enfrentar a Patri y decirle Patri, ¡te amo! Está loco... Hans dice que debo sacarla a bailar lento y "todo resultará bien no más". En todo caso, todos lo saben, incluyendo la Patri. No sé si reír o llorar. Tengo que ser YO, y no el invento del Rori achoreao...

Chao pescao.

PS. Si muestro quién soy realmente a la Patri no le voy a gustar. Odio al Rori achoreao y mi viejo tiene razón, parezco un nazi. Odio a mi viejo y también a mi hermano mayor, Oscar. Que ni me infla y me pega. Mi viejita es chévere.

Me hice dos pajas en la ducha esta mañana. Y me voy a hacer otra ahora.
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Querida amiguita,
Tengo un secreto que no me atrevo a contarle a mi papá ni a Camila o Michelle. Menos a mi mamá. Me mataría, creo. Cuando pienso en Rori me pasa algo... Me mojo en la vagina  y los pezones se me endurecen. Es una sensación agradable y me toco en la vagina. 

¿Qué tiene Rori que ver con todo esto? Pero yo sé que es él.  ¿Seré puta como dicen las musulmanas? No voy a las clases de educación sexual porque los hombres toman la palabra y se portan como idiotas y al final los profesores se rinden. Soy ignorante, pero tan pava no soy, esto que me pasa es algo sexual. Voy a hablar con Karen, la profesora de sicología, muy dulce y joven.Cuando lo veo en persona me pasa lo mismo ¡pero multiplicado por cien!

Pienso en la fiesta. Todo el colegio habla de Patri y Rori y nosotros ni siquiera nos hemos dicho hola. ¿Tendré que tomar la iniciativa?

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¡Ay, diaria querida! ¡Qué vida, qué vida...! Bah, hice una canción: Ay, diaria querida ¡Qué vida, qué vida!

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Viejo diarión, los profes la cagaron. Como ellos son los organizadores de la fiesta, se les ocurrió que va ser una fiesta hippie. Están más locos que andate a la cresta. Van tocar música de Bob Dylan, Los Beatles y los Rolling Stones, y nosotros no tenemos idea de quiénes son. Tenemos que ir con pantalones pata de elefante, blusas de arma ancha, medallones y cintas y flores en el pelo. No sé cómo irán las minas, perdón, las mujeres. Voy a tener que conseguirme una peluca porque que según Brian, los hippies jamás eran pelaos al rape como yo. Además las sandalias son obligatorias, o a pata pelá. Por la cresta madre no más.
Se me complica lo de la Patri. ¿Cómo le voy a hablar vestido como payaso? Hoy la vi y sentí un ascensor en la guata y se me paró el pico sin querer. Yo la amo puramente pero el Rorito es autónomo. Hace lo que le da la gana.

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Diaria linda, ¡la fiesta va a ser hippie! Tenemos que ir con faldas larguísimas y blusas o túnicas floreadas, pañuelitos en el pelo y flores. Descalzas y sin make-up. ¡Qué chori! fantastiko como se dice en Dinamarca. ¿Cómo irá Rori? ¿Tendrá que ir con peluca?

No puedo escribir más, diarita querida, estoy con la menstrua y me siento cansada y adolorida. Hasta más rato.

MAS RATO:
Me llamó Michelle para decirme que Stanley y su bandita de idiotas habían asaltado un supermercado con pistolas y cuchillos. La policía los detuvo a todos. Stanley le disparó a un policía pero no lo mató. Toda la banda ROCKERS está en la cárcel. ¡Qué imbéciles!

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Viejote, la cagaron Stanley and his ROCKERS. Trataron de asaltar un Super y los pillaron in fraganti. Dicen que los pacos los habían estado observando desde hace tiempito  y ahora les dieron el cachetazo final. Stanley le disparó a un paco y lo hirió en una pierna. Esto es cana, seguro. Chao Stanley.

Mañana es la fiesta y Peter el profe me prestó una peluca beatle, parezco un hombre de las cavernas. Mañana voy a tener que hablarle porque esto ya se me esta poniendo peligroso pa mi salud. Estoy todo tembleque y más nervioso que salta pal lao. Hace días que no hago tareas y me paso imaginando historias románticas donde yo tomo a la Patri entre mis brazos y la besuqueo. ¿Cómo será besar? Solo sé que Patri es mi razón de vivir y necesito tenerla.

Oye, viejito diarote, me estoy poniendo poeta. ¡Saaaaaaaaaaaaaaale pa un lao!


Rodrigo fue a la fiesta sin traje de hippie ni peluca beatle. Esto causó conmoción total entre alumnos y profesores. Y emoción profunda en Patricia que corrió donde él y lo abrazó diciéndole "Rori, eres tan tú mismo, te amo tea amo te amo!" Y siguiendo los vaivenes de la naturaleza, se besaron con profundos besos con B larga. Y desde que están juntos no escriben más en sus diarios de vida. Ya no es necesario. Tengo los diarios aquí en mi repisa. Yo soy su profesor de Castellano e Historia de Chile. Y si alguien por ahí no me cree, que venga a verlos a Copenhague.


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miércoles, 26 de septiembre de 2012

UN DÍA EN LA VIDA






Fotografía y diseño de Ian Welden


El niño: "¡Una limosnita, por amor a Dios!".
El automovilista: "Anda a trabajar, pendejo flojo!".
El niño: "Nadie me da trabajo, señor. Me estoy muriendo de hambre!". El automovilista: "Entonces muérete, no más! Qué me importa..." Apretó el acelerador y desapareció por las calles de la gran ciudad mientras reía.

El niño se secó las lágrimas y caminó por la avenida en busca de un tacho de basura.
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Frente a una hermosa casa enrejada encontró un enorme barril lleno de pizzas y burgers viejos  a medio masticar. Comió con fruición. Una mujer joven apareció por una ventana y le gritó con ira:

"¡Chiquillo de mierda! ¡Qué estay haciendo en NUESTRA basura! ¡Ándate, si no, llamo a la policía!".

Él ya estaba acostumbrado a estas situaciones. Guardó con mucha calma algunas pizzas en su camiseta y se dirigió a la mujer haciendo una reverencia:


Muchas gracias por el desayuno, señora! ¡Que tenga un buen día! ¡Chao, vieja de mierda!".

corrió velozmente, con el estómago satisfecho, hasta llegar al Parque Araucano, el centro comercial más grande de la ciudad. Descansó unos minutos, recordó a su padre enfermo y hambriento. Se sintió abatido y muy  solo.

Y se encontró en un dilema. Volver a casa con las pizzas para su papá o robar algo para luego venderlo en el Paseo Padres.

Se decidió por lo último.

Entró sigilosamente al supermercado del Parque y recorrió las hileras de productos maravillosos. Carnes frescas y jugosas; quesos inmensos y olorosos; zapatos siúticos pero lindos; ropa de príncipes...

Dejó caer las pizzas, agarró una bolsa con  bistecs y la ocultó en sus pantalones.  Y no supo más. Despertó adolorido por los golpes propinados por los guardias del supermercado con sus pesadas lumas.

Dejen al pobre niño, por Dios!"
"¡Llamen a la policía, ladrón de mierda!"
"¡Lo van a matar!"
"¡Que lo maten! Que lo maten!"

Llegaron dos policías, lo sacaron a patadas y lo dejaron ir.

El niño vomitó en la calle.  Se sentía mal en cuerpo y alma.  Se encaminó hacia el Paseo Padres. Su alternativa para volver a su casa con algo de dinero y comida para su padre: cantar.

Tenía una voz  maravillosa y la habilidad de improvisar melodías y versos ingeniosos. Siempre había cantado para sí mismo en los sitios vacíos de la ciudad. Jamás  se había atrevido a hacerlo frente a otros, ni siquiera ante su padre. Le daba vergüenza y dolor, pero lo haría por su viejo.

El paseo estaba atochado de transeúntes, vendedores callejeros, viejos limosneros lisiados y ciegos que tocaban guitarra y cantaban canciones de Carlos Gardel y Leonardo Fabio. El niño tiritaba por el nerviosismo.

Se instaló en una esquina oculta y comenzó a cantar. Al principio en un susurro casi inaudible y las manos en los bolsillos:

"...cantar es el don que me ha dado
mi ángel de la guarda
en mi vagabundo morral guardado..."

Y luego más alto y con las manos libres, pidiendo:

"...cantar es un regalo del cielo
la música santa
en las noches de hielo..."

Y luego a todo pulmón y sin importarle la concurrencia curiosa.

"Yo sé que en mi casita humilde
me espera mi viejo
con la muerte tangible..."

"Y aquí ante ustedes señoras
señores y buenos amigos
sin vergüenza ni rencores..."

"...les pido una pequeña limosna
por amor al supremo
que la pobreza me agota!".

La concurrencia lo ovacionó y le dió dinero suficiente para comprar alimentos y una botella de vino.

Y se fue corriendo feliz entre los automovilistas, sacándoles la lengua, haciéndoles piruetas e insultos con sus dedos hasta llegar al otro lado de la ciudad, a la Población Santa Gregoria que  amaba profundamente a pesar de los apagones de luz, falta de agua caliente y techos llenos de agujeros.

Sale de la calle chiquillo de porquería!"
"¡Qué te hay imaginado niño insolente!"
"¡Voy a llamar a la policía para que te den una paliza!"...

Los gritos de los automovilistas se desvanecieron por esta vez. Ya estaba en su hogar, lejos de la pesadilla callejera.

"¿Y cómo hay estado, viejito lindo?"
"Más o menos no más, hijo, me duele mucho la espalda. Me cuesta levantarme".
"Lo que pasa es que usted no ha comido desde ayer pues papá".
"No tengo hambre. ¿trajiste algo?"
"Mire lo que le traje viejo: pan fresquito, queso, mantequilla y... esta!".

Al hombre se le iluminó la cara con una sonrisa infantil y luego estalló en carcajadas al ver la milagrosa botella de vino. Cenaron en un silencio y se quedaron dormidos sobre la cama del padre.

Amaneció con una violencia gris y húmeda. El niño se mojó la cara y cantó para si mismo "...es tan corto el descanso y tan larga la viiiiida...".

Y salió corrió hacia la ciudad.



lunes, 24 de septiembre de 2012

EL CUMPLEAÑOS DEL SEÑOR ANDERS




Para el señor Kristan Anders, ahora en América del Sur.
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Esta madrugada salí  a caminar por la Calle Larga de Valby. La razón era mi amigo el señor Kristian Anders, un viejito radicado aquí cerca en la Calle del Caballo que Mató a la Vieja (Horse that Kil de Vej, en danés). Solíamos encontrarnos en el supermercado de la esquina, y conversábamos alegremente mientras íbamos hacia nuestras casas. Dos cachorros foxterriers  eran su alegría. Usaba dos muletas porque tenía rodillas implantadas.  

Tenía dos hijos, cuatro nietos y dos nueras.  Pero ellos, ¡están muy ocupados!, ¿entiende? Su trabajo  no les da tiempo para visitarme. Pero vendrán para mi cumpleaños en enero. ¿Entiende usted, señor?


Si, yo entendía...

Era un placer caminar con el señor Anders y los perros. Divagábamos acerca de la Unión Europea que era necesaria, no, un lastre, una porquería, etc. Me contaba chistes picantes de su juventud y yo le hablaba de las empanadas de queso chilenas. El arremetía con el sabor del snaps, el aguardiente danés y yo remataba con los valles transversales y longitudinales de Chile.

¡Sí, señor! Para mi cumpleaños les voy a hacer una comida de cerdo asado a lo vikingo con papas marrones con y sin almíbar. Y un vino francés Chateau Le Grand 2005. Y Snaps Real. Y para los niños, jugo puro de naranjas españolas porque hay que reconocer que las danesas ¡son una mierda!

Y los perritos ladraban como asintiendo. Y desaparecían tras su puerta y yo me iba a la mía con un apetito feroz.

Esa madrugada, caminaba rápido. Pequeñas bestias aladas me perseguían como avispas voraces. Son los típicos seres fantasmales de La Calle Larga. Gnomos y enanos  me jalaban el abrigo. Por la nieve se movían lombrices gigantescas y desde los techos me insultaban dragones invisibles.

"Kristian, Kristian, ¿por qué te fuiste?, lloraba yo como niño, o como viejo.

Recuerdo que un mediodía del pasado verano, Kristian me invitó a su departamento a jugar ajedrez. Era la primera vez que entraba a su hogar.¡ Era sorprendente! Sus murallas estaban cubiertas de musgo verde, fresquito y fragante. Y sus pisos eran de arena. Una arena fina y amarilla como polvo de oro. ¡Olía a mar, a bosque, a vida!

Su tablero y sus piezas eran de ébano y marfil. Talladas por él con una minúscula navaja, las torres tenían ladrillos de piedra, balconcitos y rapunzeles. Los caballos tenían cuatro patas, ojitos de cristal verde y cabelleras multicolores. Cada pieza era una obra de arte sorprendente.

Y los perros me ladraron como si dijeran "Sí, sí, es verdad! No estás soñando...".

En su piano de cola interpretó melodías que él mismo había compuesto. En su techo, de  una bóveda celeste de yeso, colgaban astros, planetas y estrellas.

Si, pues, señor Ian, van a quedar deslumbrados para mi cumpleaños. Mis hijos son arquitectos y sus esposas son ingenieras. Mis nietos estudian astronomía y biología marina. Yo soy un pobre y viejo pintor de casas, sin educación, pero mi familia está orgullosa de mi. No tienen tiempo, ¿entiende?

Si si, yo entiendo... ¿Y hace cuánto tiempo que no los ve, señor Anders? ¡Cinco años! 

¡Pero cómo!

¡Están  muy ocupados, señor Ian. En la Navidad pasada  me llamaron para decirme que tenían reuniones importantísimas. Me dio un poco de pena pero no hay que ser egoísta. Cuando estuve hospitalizado por el problema de mis rodillas me enviaron un linda postal. Yo no puedo ir a visitarlos porque ellos me dicen que no debo malgastar mis energías.

¿Y dónde viven?

Aquí, cerquita. Cerca del Bosque. Tienen una casona muy linda con piscina y cancha de tenis. Trabajan duro, señor.

Esa madrugada caminé hasta el Bosque de Søndermarken, la prolongación de La Calle Larga de Valby. No hay que entrar cuando está oscuro porque las ánimas y los fantasmas voraces de asesinos rondan por el lugar. Me senté cerca de la Gran Fuente. El viento del polo norte me comía la piel. Estaba desconsolado. Señor Kristian Anders, ¿por qué te fuiste?

En el verano pasado fuimos a la calle peatonal del centro de Copenhague. Kristian se dedicó a seducir a cuanta niña encontraba a su paso. Ellas, coquetas, con sus falditas ultra mini, sus tacos altos y sus blusas sin escotes, ¡ah! y sus cabellos revueltos y vibrantes, le decían cosas como "Estás lindo, abuelito. ¿Quieres un besito?". Y él las tomaba de la cabeza y les daba besos en la boca. Se alejaban riendo a carcajadas. ¡Qué alegría y amor por la vida, Dios mío! Cuando la vida ya se le estaba escapando.

Cinco años sin saber de ellos porque son gente muy importante, señor Ian...

Otra vez fuimos al puerto a admirar la estatua de La Sirenita. Habían hordas de turistas japoneses tomando fotos. Anders posó para ellos,  quienes estaban felices de tener a un auténtico vikingo en sus cámaras. Y sonreía con la dicha de un bebé.

Algunas veces salía del supermercadito de la esquina columpiándose en sus muletas y cantando La Traviata a viva voz. Todo el vecindario lo adoraba.

Aprendió a saltar con sus muletas. A hacerle carreras a los niños y niñas del barrio. Y siempre sus fieles perros ladrando  tras de él, .

2

Ya era el mes de enero. La imprudente nieve escandinava se colaba por las rendijas de ventanas y puertas. Kristian y yo preparamos el Cumpleaños.

Cumplía ochenticinco. Le presté sillas y vajilla. Lo ayudé a cambiar la ubicación de sus pocos muebles y colgamos serpentinas desde su genial techo abovedado. Se movía con la agilidad de un acróbata y el entusiasmo de un infante. Reía cual payaso profesional y cantaba como Caruso.

Sí, señor, va a ser un cumpleaños histórico. Me imagino que mis nietos ya estarán grandes, y mis hijos y nueras canosos. ¡Cinco años, señor Ian! ¡Por Dios, cómo pasa el tiempo!...

Durante dos días confeccionamos las invitaciones. Pequeños cuadros al óleo, miniaturas con marinas, motivos campestres, naturalezas muertas dignas de un Vincent Van Gogh. Con pequeños atriles de madera de pino y sobres de seda. Cada uno con su nombre y dirección escritos con una pluma de pavo real. En la oficina de correos se negaban a recibirlas, ya que Kristian quería que fueran enviadas EXTRA FRÁGIL. Y tal sistema no existía.

Cantó "Happy birthday to you" con su voz de tenor. Así los convenció y obtuvo, además, aplausos y hurras del personal y los clientes.

Fuimos al Real Mercado de la Carne y a falta de un cerdo compramos un  jabalí.

Todo estaba listo para la fiesta. Solo cabía esperar a la familia que llegaría en un par de días. Se sobaba las manos con anticipada alegría y expectación.

Esa madrugada volví a mi casa tiritando de frío y con una amargura por la pérdida de mi querido amigo. Me enfermé de pulmonía y estuve relegado a mi cama varias semanas. No quería mejorarme ya que no soportaría salir a la calle para no encontrarme más con él y sus canes.

La vida había perdido su sentido. Tan acongojado estaba. Ya habían desaparecido los seres malditos de la Calle Larga de Valby y del Bosque de Søndermarken, pero estaban las alucinaciones de la fiebre. Ahora ya estoy sano. He salido a la Calle del Caballo que Mató a la Vieja. Me he enfrentado a la falta de Kristian. Los vecinos solidarizan conmigo y nos apoyamos mutuamente. Mi novia Jackeline me consuela como tan sólo ella sabe hacerlo...

Y celebró su cumpleaños.

¡Yo no lo conozco a usted, señor! Déjeme en paz o llamo a la policía. ¿Perros? Yo ya no tengo perros. ¡Váyase! No podían creer mis oídos.

Una mañana todos los vecinos nos reunimos para mirar cómo dos mocetones sacaban los muebles del señor Anders y los cargaban en un camión de mudanzas.

La familia Anders daba órdenes y no estaban los perritos. Niels, mi vecino,  contemplaba el espectáculo. Me acerqué a uno de los hijos para increparle  su acción desalmada, su egoísmo cruel. Echaba a su padre de su propia casa. Lo mandarían a un hospicio...

No ocurre nada espectacular, señor. Nos vamos a vivir a América del Sur y mi padre se viene con nosotros. Ha estado demasiado tiempo solo y ya es hora de que nosotros lo cuidemos.


domingo, 23 de septiembre de 2012

LA NIÑEZ NUEVAMENTE



                                                    La niñez nuevamente
                                                                                          Ian Welden Robeson


1
He cumplido nuevamente doce años de edad.

Cuando era viejo sufría por haber perdido todo esto que tengo ahora: Un curioso planeta  a mi disposición y un cuerpo ágil y astuto para hacer uso de él. Y me digo "OK... creo que lo entiendo; déjenme digerir este fenómeno".

He superado los primeros años difíciles de mi primera infancia y puedo sostenerme sobre mis dos piernas. Controlo el poder de mi cerebro y mis manos, y me atrevo a alejarme de la seguridad de mi madre. Corro feliz en compañía de otros niños como yo. Éxtasis, es la palabra adecuada.
 Mi capacidad de llorar es una de las habilidades que perderé en mi juventud y sólo la recuperaré poco antes de mi muerte. Es un mecanismo ingenioso que, entre otras cosas, frena mi ira.
Si no llorara destrozaría  a mis semejantes ante una frustración.  Un amigo afirma que los científicos descubrieron una droga que induce al llanto; pero los políticos y militares impiden su uso porque con ella no habrían mas guerras.

Anoche, mi risa brotó sincera, sin  censuras ni burlas. El objeto de mi alegría la luna   menguando en el cielo violeta. Sentí un placer ya olvidado en todo mi cuerpo; una sensualidad pura en mi alma. Un cosquilleo amable en mi sexo.

En casa, mis padres me esperan con la cena olorosa a hierbas, verduras y pescados. 

Duermo confiado y seguro. Horado túneles en las materias del sueño y viajo por el espacio. Encuentro  amigos de aire y situaciones  bizarras. Y cuando aparecen los inevitables monstruos ya no les temo.

Despierto en la mañanas con un apetito feroz por la vida. Me comería al planeta entero y bebería todos los océanos  y... salto de mi cama. ¡Es tiempo de vacaciones!  Me encuentro con mi amigo y salimos a navegar por el río en los botes de los pescadores. El día es simple con su cielo azul  turquesa.


2
En mi vejez añoraba con dolor los ojos azules y el cabello negro la niña que me robó el corazón una tarde de verano. " Jamás le tomé la mano". me lamentaba; " Jamás la besé...".  Pues ahora está aquí conmigo, me extravío en sus ojos melancólicos y le acaricio el pelo y la beso. Somos nuestros. Y corremos de la mano por la playa mientras  las gaviotas nos abren paso hacia el cielo. Las olas del océano Pacífico chileno nos  llevan a visitar sirenas escandinavas.
 Siento empatía y lástima con ese viejo que fui. No es su culpa haber perdido todo menos su capacidad de autocompasión. El ser humano es así, creo. Veo a los animales entregarse con serenidad a la  muerte, ocultos en algún rincón de los bosques. . ¿Qué haré yo en mi nueva vejez? ¡Dios mío! He estado tan ocupado con mi nueva niñez que he  olvidado que me alejo rápidamente de ella. 

Reconozco  el agrio sabor de la angustia.

En estos días he observado a mi padres y, sobre todo, a mi abuelo materno. Mis padres están satisfechos con sus vidas porque me tienen a mi. Soy el objeto de su felicidad y estabilidad. Mi abuelo, por el contrario, vive  un desamparo existencial en su asilo de ancianos. Observo su dolor y su impotencia. Yo vengo de allí y voy para allá nuevamente, pienso con horror. No importa. El mundo me pertenece y se me entrega entero con pasión. Soy el único ser inmortal del Universo.Pero no soy autosuficiente. Dependo de las miradas y palabras de mis semejantes. De las risas de mis amigos y las caricias de mi amada. Me embeleso ante este milagro de estar vivo.. No siento soledad, ni rencor ni celos, como lo hacía en mi vejez. Soy lo más cercano a la pureza y me siento orgulloso de esto.

3
Nos juntamos alrededor de fogatas bajo el firmamento  y cantamos a la orilla del mar. Vamos madurando ya, sin duda alguna. Ya no tenemos doce años de edad sino quince o dieciséis. El erotismo y la sexualidad nos inquietan y amamos con cuidado y reñimos con celos dolorosos.
Vuelvo a sentir la enemistad y la envidia, pero mi llanto es profuso y calma mis instintos de Caín.  Aún corremos como potrillos por las praderas, hacemos la cimarra para fumar a escondidas en la Plaza de la Concordia y volvemos a nuestros hogares a cenar con nuestros padres. O a llorar en sus hombros.
Tengo ya dieciocho años de edad, un fusil y poder entre mis manos.Me he convertido en un monstruo. No mato a soldados del ejército enemigo sino a familias enteras, viejos, padres y madres, adolescentes y niños.
Ya no lloro.Maldigo. El mundo entero me maldice y yo odio al mundo.
Soy teniente primero y tengo a cientos de jovencitos de mi edad bajo mi mando. Y a cientos de adultos y viejos a los que debo responder con respeto y  productividad ... Recibo medallas de honor que luzco en mi guerrera.Esta gente que asesinamos, y sus ejércitos, no hablan nuestro idioma y nuestras culturas son disimiles así como nuestros dioses.
Ellos también matan a inocentes.¿Dónde habrá quedado mi nueva niñez? ¿Y mi niña de los ojos de ensueño, y mi botes en el río? Recuerdo que cuando viejo hablaba con orgullo de esta guerra y mi ocupación principal era sacarle brillo a mis medallas. Las exhibía sobre mi televisor pero jamás hubo un público para ellas. Ya había otra guerra en el mundo con nuevas medallas y tenientes y multitudes indefensas asesinadas.

5
Ya cumplí los cincuenta años y he destruido todo rastro de  mi  niñez. Tengo mis responsabilidades y ambiciones profesionales. Me regocijo en mi dinero y maldigo mis deudas.
Voy en mi automóvil al supermercado y me mantengo alejado de la naturaleza ya que sufro de alergia. Tuve a una mujer hace diez años, pero la abandoné. Me negué  a tener hijos ya que los niños siempre me han parecido un estorbo.
Por las tardes me junto con mis colegas de la oficina a jugar póquer, beber alcohol, fumar habanos y contarnos chistes sucios. O vamos a prostíbulos a comportarnos como bestias con las mujeres. Tenemos dinero para eso.
A veces  siento una nostalgia, una especie de llamado desde la distancia. Alguien intenta  recordarme que una vez en mi vida ocurrieron cosas milagrosas.... pero la  desaparezco con un gesto de mi mano, como al humo de un cigarrillo.

6
Hoy cumplo ochenta años de edad. El personal del asilo y los otros viejos me han hecho una torta y me cantaron Happy Birthday. Lloro mucho y me cuesta reír. No logro dormir. Recuerdo que una vez conocí a una niña de ojos azules y cabello negro que me robó el corazón una tarde de verano.
Jamás le tomé la mano... jamás la besé...

sábado, 22 de septiembre de 2012

LA GUAGUA



                       
Ayer me encontré con una guagua en la Calle Larga de Valby. "Guagua" en chileno. Bebé, en España y Baby en el mundo globalizado. Se llama Andrea Kofod y es danesa nacida en Valby.
Tiene dos años de edad. Su vida es tranquila y tiene todos los bienes que en otros lugares del mundo son lujuria. En tres años más comenzará en el Colegio de Valby y será una excelente alumna, sin embargo, los profesores dirán que es un tanto rebelde.

Su infancia será feliz. Jugará football en el equipo infantil del colegio. Será arquera, excelente. Los buscatalentos le echarán el ojo. Escribirá  historias acerca de los niños pobres del mundo y sus ramos preferidos serán historia y ciencias sociales.

Le hará falta un padre. Su madre estará divorciada de su primer esposo Pauli. Y su verdadero papá, Søren, será inestable. Tendrá una hermana mayor, Johanne, a quien amará por sobre todo en la vida.

 Andrea terminará el colegio, con distinciones, a los quince años de edad.

(Mapuche significa "hijos de la tierra". Son una nación de indígenas en Chile. Jamás se han rendido ni ante los invasores españoles ni ante la república de Chile)

Los Autónomos son, como su nombre lo indica, jóvenes anárquicos que no se subscribirán a los partidos políticos tradicionales. Vivirán juntos en edificios vacíos en vías de demolición, y harán incursiones rápidas  en contra de la policía danesa.

Andrea se enamorará perdidamente de Ángel. Ángel será bajo, fornido, de tez morena y cabello largo y negro. Será diestro en lanzarle ladrillos a la policía y luego desaparecer entre las multitudes. Y hará un "pebre" que seducirá a los paladares y gargantas de sus comensales:

"PEBRE MAPUCHE: Ingredientes: 2 cebollas medianas. 1 atadito de cilantro. 2 cucharadas de ají picante en pasta. 2 dientes de ajo. Aceite, vinagre, sal y pimienta. Picar las cebollas en cuadrados finos, amortiguarla. Picar muy fino el cilantro y mezclarlo con la cebolla. Agregar el ají, ajo picado fino y machacado, aceite, vinagre, sal y pimienta. Revolver bien y dejar en reposo".

Ángel amará también a Andrea, pero como el táctico y estratega que será, la mantendrá a cierta distancia para que el amor de Andrea se transforme en locura por él.

Al cumplir los dieciocho años de edad, Andrea y Ángel viajarán a Santiago de Chile, a  San Gregorio, también conocido como "Chile Chico". Allí, la población será una aldea donde la miseria, la pobreza, drogas, alcoholismo, crimen y prostitución florecerán. (Disculpen, en "Chile Chico" también existirán seres creadores y magníficos. Guagüitas contentas y madres y padres orgullosos. Obras de arte).
Al llegar a Santiago un golpe militar sacudirá al país. La derecha criolla con el general Sergio Gómez a la cabeza dejará pálida a la anterior dictadura de Augusto Pinochet del siglo pasado. La crueldad de Gómez no conocerá límites. Y San Gregorio perderá a la mitad de sus habitantes, asesinados por soldados, incluyendo a niños, mujeres y ancianos.

Andrea y Ángel se contactarán con la RAP (Resistencia Armada del Pueblo)  y serán  encarcelados y torturados. Andrea  sufrirá diez años de cárcel. La embajada danesa logrará rescatarla y a los veintiocho años de edad volverá a Dinamarca sin Ángel, quien será asesinado por agentes de la dictadura en la cárcel de Santiago.

Destruida moral y físicamente, Andrea se entregará al cuidado de su hermana Johanne. A los treintiocho años de edad logrará calmar su dolor por Ángel y asomar sus ojos a la vida nuevamente. La dictadura de Sergio Gómez será derrocada por la UPLA (Unidad de Pueblos Latinoamericanos) y un gobierno de transición de todos los partidos de la izquierda de América del Sur asumirá el poder.

En Dinamarca gobernará la Social Democracia junto al Partido Socialista Popular y el Partido Radical.

Andrea conocerá al famoso escritor sueco Ingmar Borg, con quien se casará. Comenzará a escribir cuentos que publicará con gran éxito. Luego su novela "Chile Chico" ganará la medalla de la Asociación de Literatura de la Unión Europea.

Estos fueron años de paz para Andrea. Cuidada cual princesa por Ingmar y por su hermana mayor, seguiría escribiendo en su estudio con vista al mar y habría ganado premio tras premio.

A los cincuenta años de edad ganará el premio Nobel de Literatura por su novela "El Ángel", a quien en realidad jamás habría de olvidar. A los sesenta años de edad, Andrea morirá de un infarto cardíaco.

Sus funerales serán el evento más importante de Europa y el mundo entero. En su testamento dejará toda su fortuna a la familia de Ángel Huenchulán. Será enterrada en el Cementerio de Søndermarhen, Valby, entre las tumbas del filósofo Søren Kirkegaard y el escritor Hans Christian Andersen.

Su lápida dirá "AL FIN JUNTOS, ÁNGEL"

.

Tomado de Espacio Latino

viernes, 21 de septiembre de 2012

HAZAÑAS Ocho poemas de Ian Welden




Fotografía y diseño de Ian Welden.

VIOLETA EN EL BOSQUE


Ella era de hueso
por razones de idiosincrasia histórica.
Cuando dormía
se le veían los sueños
bailando dentro de su cabeza.

Tan transparente era.

Y tan tierna
que los cabritos del monte
venían a mordisquear sus pies.

Vivía en un ruca de caña y mantas
y desayunaba con agua fresca.

Cantaba
y sus notas eran de manzanas
de lunas y de botes
de vivos y de muertos
de amores y de días.

Y su voz era una rueda de carreta
libre colina abajo.


SED Y METAL

Entre mi sed
y este metal
debo escoger un barco
levantar ancla
echar a navegar
por el camino del tiempo.

Por un levante
por ese pan
blanco de estrellas blancas
Algo hay que hacer
para labrar
nuestro destino en hechos.

Este verdugo
esta maldad
este planeta entero
este martillo
manos de amor
heredarán mañana.

Ahora navego
naves de sol
mil manos me acompañan
manos de greda
ojos de arroz
corazones sin fronteras.

Esta gran aventura
la distancia será
justa entre noche y día
no hay banderas
hábil timón
nueva ventana y vida.


LA MUJER TRANSPARENTE
En memoria de María

Y entonces
simplemente enloqueció.

Revisando sus deudas
con el sol en la espalda
un puñetazo en los dientes
y el film que recién había visto
en el porno-shop.

Ella no sabía
que tipo de mundo era este.

Una moneda de cobre
o un millón de dólares
un pan reseco
o un asado de cordero.

lo intentaba
pero jamás llegaba lejos.

Y entonces
simplemente enloqueció
escribiendo su testamento
regando ríos
regalando miel a las abejas
revisando las viejas fotos
olvidadas en su saco de dormir.

Ella no sabía
que clase de amigos tenía
si eran una manada de buitres
esperándola a la vuelta de la esquina
o tan solo un grupo normal
de humildes pecadores.

Lo intentaba
pero no llegaba lejos.

Era tan bella
y jamás la entendí
bailarina fresca
entre las multitudes
las luces de la ciudad
le iluminaban su cuerpo bendito
su sonrisa desinhibida
se clavaba en mi sexo

Y así, sin preámbulos,
enloqueció.

Intentando sobrevivir
con su joven corazón tan viejo
y su alma de túnel
se transformó en una sombra
perdida en la luna.

Jamás supo que lugar era este
un vaso de muertes
un espejo quebrado
una manada de caballos
desbocados en el hipódromo

Intentó duramente
pero jamás llegó lejos.


UNA SIMPLE CANCIÓN DE AMOR
Acuéstate sobre mi pecho
cual gata gentil
y observa desde aquí
como el planeta se torna azul
como el universo se sonroja
y las estrellas nacientes
comprenden el amor
que este hombre siente por ti.

Bebe tu leche a mi lado
y mordisquea tus naranjas
tómate tu tiempo
para despertar por la mañanas
ven a sentarte a mi mesa
y mira por la ventana
como la nieve lentamente
se va transformando en bosques.

Te amo
y ya lo sé
esta palabra
no es extraordinaria.

Qué puedo hacer
si las palabras
en si son ordinarias?

Regresa a mi
de tus noches misteriosas
y encuentra a mi vela
ardiendo por ti
regresa a mi
abandona tu mundo milenario
y vive de una vez por todas
tus vidas a mi lado.

Tiéndete sobre mi pecho
como una gata gentil
y quédate dormida
mientras el planeta
gira y baila para nosotros.


LA LINEA
De pié aquí
al borde de la línea
sabiendo que mañana no existe
sacos de puertas hechas triza
sobre mis espaldas
y cenizas cuando haya devuelto
las cosas prestadas.

Caminando
hacia la tierra de nada
buscando algún sueño en mis bolsillos
tanteando a ciegas el muro del atardecer
y calculando mis pérdidas en las estrellas.

Debo trepar a algún lugar
donde tal vez ya estuve
por ahí en mi alma siento la nostalgia
voces amistosas que seguramente existieron
vidas que tienen sentido al amanecer.

Nubes en mis manos
lluvias en mis pies
el mundo insiste en girar sin mi.

Y si el sol se atreviera a asomarse
tan solo expondría mis pecados a la luz.

Dónde está mi canción
Y los pasos de vida y maravillas
que me condujeron a este abismo?

Detenido al borde de la línea
sembrando piedras con mis codos
durmiendo en viejas carcasas
de barcos abandonados
mendigando un beso entre las multitudes.


HAZAÑAS 

Nací un atardecer
e inmediatamente
fui empujado hacia un lado
mi madre estaba borracha
y mi padre lloraba
le saqué punta a mi lápiz
y gateé al colegio
el profesor me dijo ESTÚPIDO!
y me pateó en el traste.

Un lápiz, una sonrisa fingida
una PC del siglo pasado
sin plástico en mis bolsillos
sin manzana ni amigos
me escondí en el W.C.
y fumé un Lucky Strike
y ese fue el primer día
que Dios me brindó.

Me transformé en adulto
antes de saber hablar
y ya estaba montando putas
ante de poder caminar
nunca tuve tiempo
para mirar el cielo del planeta
el Centro Comercial era mi templo
mi jardín de juegos
mi música, mi orgullo
usaba las páginas amarillas
para alcanzar el asiento del baño
mientras contaba las agujas
bajo mis pies
papá no llores más
mamá no bebas más
Dios manifiéstate
y por lo menos hazme un guiño!

Y bueno
ya soy un hombre viejo
acabo de cumplir los cinco
estoy listo para el viaje
estoy preparado para volar
una AK-47 y algún país de por ahí
si no regreso
se pueden quedar con mis posesiones
mi lápiz sin punta
mi PC y mi sonrisa.


UNA LEVE DEMORA

Son las dos de la mañana
están derribando mi puerta
un tipo chico con un pequeño bigote
y cinco o seis o más.

Escondo a mi hijo en la cocina
escondo a mi esposa entre mis manos
puedo ver sus dientes a través del ojo avizor
están tomando cerveza enlatada.

Entran gritando el nombre de mi esposa
dicen ser del vecindario
me aseguran que mi hijo es interesante
si acaso le gustaría chupárselos.

Son ya las cuatro de la mañana
Dios mío me siento tan solo!
mis vecinos cierran puertas y ventanas
tengo a ´la policía en el teléfono.

Me van a conectar con `emergencias
va a haber una leve demora
pero debo contestar primer algunas preguntas
"Es usted negro, latino o gay?"
"Cuales son sus hobbies?"
"Ocupación y dirección electrónica"
"Tiene problemas con Impuestos internos?"
la voz me dice que debo relajarme, por favor.

"Es usted miembro de alguna organización política?"
un puntapié me derriba de la silla
"Cual es su opinión acerca del conflicto en Afganistán?"
otro puntapié me quiebra la mandíbula.

Tienen a mi esposa arrinconada
tengo una mano en la garganta
el teléfono cae al suelo
una navaja aparece de un bolsillo.

Y mientras destrozan nuestro hogar
dicen que nos deben una explicación
que son de familias pobres y quebradas
que en realidad no se les puede culpar.

"Tu esposita nos calienta
y tu hijo también
los hemos visto en el supermercado
necesitamos alivio".

Mi hijo grita en la cocina
ellos me hacen señas y sonríen
"Ya! Los vamos a llevar a una fiestecita
dejemos que este hijo de puta se muera aquí"

Son las seis de la mañana
yo estoy aquí desangrándome
la voz en el teléfono aún hace preguntas
"Es usted simpatizante de la izquierda política?"

Tantos años han pasado ya
jamás volví a ver a mi hijo
mi esposa fue encontrada, no quiero comentarlo
aún vivo en el mismo lugar.

El tipo chico del bigotito
y los otros cinco o seis o más
se juntan en las esquinas del barrio
y me saludan con sonrisas amables.


CANTO PARA TODOS
Que el viento alimente sus almas
hijos de nuestras entrañas.
Que la luz de sol en los árboles
los llene de regocijo.
Sientan la textura de la tierra
y al planeta girar.
Guarden siempre una semilla
en los bolsillos
y las manos llenas de colores.
Que la maravilla de las estrellas
sean su inspiración
y el amor que les hemos dado
un camino por el cual andar.
Sean una roca ante la represión
con voces claras y poderosas.
Llenen sus corazones con compasión
y las mentes con tormentas creadoras.

Que el sol brille sobre nuestros huesos
que el viento nos limpie de tantos pecados.
que la noche nos acaricie los ojos
que el agua aclare nuestras venas
que el silencio sane nuestros oídos
que los árboles decidan nuestros destinos
que nubes protejan nuestras almas
que nuestros hijos sonrían y canten
que nuestro amor resucite esta noche.

Ilustracion: Jean-Paul RIOPELLE - http://www.riopelle.ca/



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