
Mil soldados de porcelana celeste
combaten en la miseria de un ocaso.
Observo en silencio
mientras el descalabro de mi sueño
se desarrolla ante mis ojos incrédulos.
El amor es tan sólo una ráfaga de viento
que va muriendo de a poco
en mi querido corazón traicionado.
Tus palabras son réplicas insubordinadas
ahora que ya te sientes satisfecha
de tu malvada obra de arte.
Arrebatas lo único que me va quedando
mis huellas en la escarcha
y las llaves que me conducían
al paraíso de tu reino clitorial.
Tus soldados arremeten contra mi alma
mientras sonríes cual gata cómplice.
Dios, me rindo.
.
Arte visual "Ruinas de un Amor Traicionado".
Ian Welden. Copenhague 2002.
Letras del desaliento, del que cierra los brazos en torno al amor y de pronto se evapora, con toda la carga de vacío que deja, pero no te desalientes, mi querido Ian, el amor es un sentimiento hermoso y verdades y amor, aún esperan en tu vida.
ResponderBorrarAbrazos de sábado
A veces se lo llevan todo y te dejan templando. Pero te queda lo esencial, la grandeza de tus grandes versos.
ResponderBorrarMagnifico
Saludos
A veces ante el desamor de un corazón traicionado, surgen poemas tan inspirados como el tuyo Ían, quizás son huellas de un pasado doloroso que se diluye en el tiempo…pero no te rindas…
ResponderBorrarUn saludo desde España
¡No te rindas, no!...El poeta llora cuando le lastiman el corazón, cuando la traición se presenta huidiza y certera. Ahora, el poeta debe recuperarse porque el verdadero amor, no lastima.
ResponderBorrarUn abrazo.
Qué descripción del desamor... descripción que va más allá de ser simplemente eso.
ResponderBorrarUn gusto siempre pasar por aquí.
Besos desde España
Hola Ían.
ResponderBorrar"mis huellas en la escarcha" . Qué hacer cuando la herida es profunda y no cierra y la escarcha avanza?
Muy bello tu poema, nuestro poema. los lectores hacemos nuestro mucho de lo escrito, sobre todo cuando lo siente próximo... cómo somos los lectores¡¡
Un abrazo.
Aloe.
Querid@s tod@s, es muy emocionante para mi leer estas hermosas palabras vuestras que me llegan a mi alma.
ResponderBorrarMe siento muy bien interpretado por ustedes y más aún, me siento privilegiado de tener a cada una de ustedes como talentosas, sensibles e inteligente lectoras.
A qué más puede aspirar un aprendiz de poeta como yo?
Mil abrazos y besos y mis agradecimientos desde el fondo de mi corazón!
Desde Copenhague la Mística,
Ian.
El amor traicionado es un niño muerto de rabia y miedo en medio de una tormenta.
ResponderBorrarTu poema me ha trasmitido ese dolor.
Besos Ian,
Pato (saldré como anónimo porque ando con problemas para dejar mis comentarios)
Ohhh no salí como anónimo, pero para dejar este comentario tuve tres intentos.
ResponderBorrarNo lo voy a borrar Pato, te encuentro muy simpática.
ResponderBorrarRendirse es a veces una manera de sobrevivir.
ResponderBorrarMe encantó tu comentario en mi blog, por cierto muy significativa. !yo también quisiera saber que voy a hacer el resto de mi vida!!!...
ResponderBorrarA veces, también necesito creer que puedo resignarme, y así no enfrentarme al miedo de ser herida.
Gracias por tus palabras Ian!!!
Un abrazote!!!
Que gusto leerte, un verdadero placer.
ResponderBorrarSaludos desde Córdoba, Argentina
Laura
Te rindes al placer....y sucumbes al dolor.
ResponderBorrarSuele suceder..........
Besos para ti.
mar
El amor verdadero tiene la dureza del diamante. Todo el que,frágil,aunque ostentando su nombre, se rompe...es sólo la mano del destino, que lo aparta para dejar paso al verdadero.
ResponderBorrarSaludos.
Que lindo llegar...
ResponderBorrarMe tiemblan tus versos en algún lugar de mi interior.
ResponderBorrarBesotes, Ían.
Me encanta ver a tantos amigos haciéndote comentarios también. =)