
Ésta noche sagrada
me ofreces el dulce país
que me espera húmedo y palpitante
entre tus piernas milagrosas.
Desprovisto de pudores chovinístas
te exploro con mi linterna entre mis manos
y la introduzco en la región precisa
ahí en tu rojo territorio clitoreal.
Abro los diques del placer
para regar las provincias de tu paraíso
agradeciéndole a los dioses del deseo
la orgásmica unificación de dos pueblos.
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Montaje fotográfico de Ian Welden. Copenhague 2005.