lunes, 21 de noviembre de 2011

AMOR POLUCIONADO



Aquí donde vivo
muy adentro de mí
en la regiones donde solía llegar el sol
donde crecían los bosques
en perfectos bouquetes azules,
(clandestinos guerrilleros del amor)
la mágica resina
de los formidables eucaliptus
que nos lubricaban los huesos
con la destreza de una estrella fugaz
se ha secado, ya no me ama.
Donde los ríos
donde los mares,
tan sólo me queda
un hueco de concreto
y un hueco de plástico
que me arden con furia
en mi noble bolsillo vacío.
¿Y qué hacer
para recobrar nuevamente al arroyo?
¿A la lluvia?
¿A los pastos enamorados
y a tu deliciosa fruta en mi boca?

Ian Welden, Dinamarca 1980.
Fotografías de Ian Welden, Valby, noviembre 2011,

domingo, 20 de noviembre de 2011

ODA A UN MAESTRO

Siendo muy joven, en el  umbral de la adolescencia, escribía poemas acerca de la vida y la muerte y los presentaba a los concursos literarios en mi querida escuela. Siempre los ganaba.
Un día quise hacer algo distinto  que reflejara mi admiración por uno de mis maestros, el señor Molina, profesor de Historia y Geografía.
Aquí les muestro mi poema ganador.
Entonces, yo tenía catorce años de edad. 

ODA A UN MAESTRO

Sólo impera embriagadora quietud.


Juguetean ráfagas doradas
entre plumajes sedosos
de nubecillas aladas.
Resignados pilares
de concreto maduro
mantienen silenciosos
ancianas paredes
que en gélidas baldosas
refléjanse,
entibiándose,
poco a poco.
Vagos sonidos mundanos
que la atmósfera recorren,
invaden el recinto sagrado
Mas la paz los desvanece,
haciendo que a sus hogares
retornen.
Sólo reina embriagadora quietud.
Astro
que comienza a derramar
vertientes rebosantes de oro,
mientras que la aislada
hija de la naturaleza,
alza,
fuerte,
sabia,
bebe con ansias
el benigno tesoro.
¡Álzase imponente
gigantesca palmera!
Acércanse lentos,
firmes,
pasos que resuenan
a lo lejos.
Uno
a uno,
responden agrietados pilares
con tibios susurros de ecos.
Paz de hombre
que aparece.
Quizás,
padre del sereno lugar.
Ojos tranquilos,
manos de consejo,
¡todo en un instante
quisiera acariciar!
Luego
se interrumpe,
lentamente,
la tibia melancolía,
Irrumpe,
¡hormigueo constante!
Jóvenes pasos en baldosas frías.
Manos inquietudes,
(sorpresa tenue).
Nueva fiesta de juventud
en el día que vuelve.
Líneas de maestro
hinchan de simpatía
Ojos serenos,
ya no son.
Ahora húmedos.
Refulgen alegría,
Se elevan
rápidas,
cien manos por los aires.
Sol que las aspira.
Y a todas ellas
una responde:
la más noble,
la que de amor sincero
arde.
Ya el astro
de lo más alto espía.
Revolotear de palomas.
Baldosas ya no frías.
Murmullo constante de joven vida
Figura de maestro,
que entre ellos,
jamás pasará inadvertida.

Ian Welden
Cuarto A de Letras
Liceo Victorino Lastarria
Santiago de Chile.


Imagen de la cabecera "La Sagrada Familia" por Ian Welden, Copenhague 1996.




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sábado, 19 de noviembre de 2011

LA ESTATUA ACOGEDORA



Cuando en los crepúsculos insomnes
me siento asustado y solitario
como un niño huérfano
y necesito a gritos a un padre
que me sujete entre sus brazos
para decirme que todo está bien
corro por las callecitas nevadas
de esta misteriosa Copenhague
en busca de las manos inmortales
del acogedor Hans Cristian Andersen.

Y entre ellas me deposito
ya que sus heladas caricias me reconfortan
su aliento de bronce me hace dormir
su solemne sombrero de copa
me otorga refugio político
mientras que las sonrientes hordas
de entusiasmados turistas japoneses
con sus anteojos y sus flamantes Nicon
nos toman fotos para la posteridad.

Fotografía del poema: Ian Welden, Copenhaguen 2005.


martes, 15 de noviembre de 2011

LA FRAGIL INTEMPERIE

"En el corazón de la batalla
me di cuenta que mis superiores
estaban más interesados en violar a niños
que en ganar el sangriento conflicto"
                         "Cita de un soldado publicada en Revista NEWSWEEK'  
                             durante la guerra de Vietnam".

Tengo hambre
como un animal jamás domesticado
abandonado a su mala fortuna
y a sus desdichas de niño.
Tengo sed
y una tormenta en mi vientre
que voltea creencias
banderas y religiones.
Tengo un miedo oscuro
que me da un valor peligroso
voy a reventar el universo
por una barra de pan.
Mis sonatas y silbidos
mis mágicas canciones de cuna
se perdieron en el lodo
desaparecieron de las estrellas.
Tengo hambre, sed, miedo.
Ten cuidado.


La ilustración del poema es un montaje fotográfico hecho por mi en 1995.

sábado, 12 de noviembre de 2011

PRIMERA NEVAZÓN EN VALBY




Me gusta levantarme en la madrugada, tomar un matecito y fumar un delicado rubio. Es la hora en que la noche se bate en retirada y el día, tímido aún, no se atreve a manifestarse del todo.

Acostumbro a salir a mi callecita El Caballo que Mató a la Vieja (Horse Kil de Vej, en danés) y caminar hasta la Calle Larga de Valby (Valby Langgade). A esa hora hay pocos transeúntes y me puedo dar el lujo de correr, saltar y cantar como un niño. Hoy salí  y cayó el primer cristal de hielo de una nevazón repentina. En cosa de minutos Valby estaba roja como la sangre araucana. Roja porque el sol de septiembre insistía en asomar sus cachitos rojos por entre las nubes de nieve.

Los daneses se apresuraron a salir y comenzaron de inmediato a hacer monos de nieve y guerrillas de pelotas.

Aparecieron trineos tirados por venados y el viejito pascuero con sus regalos y sus ho ho ho. Los niños y las parejas de enamorados estaban fascinados. Los empresarios con sus maletines de cuero bailaban la rezfalosa mi alma. Y nosotros los viejos nos sentamos en los banquitos de la plaza a fumar y comentar el milagro.

A las ocho de la mañana, salió el sol por entre las nubes. Siguió nevando, pero ahora la nieve ya era blanca.

En la gran pantalla TV de la plaza, los meteorólogos no entendían el fenómeno.La Reina Margrette se dirigió a los súbditos del reino. Estaba en bata de levantar, el cabello desordenado y sin la corona. -¡Está nevando en Valby!- dijo, y agregó -!Pero no en el resto del país. Esto es un acto de sectarismo y yo no lo voy a tolerar. He enviado a mi guardia real a Valby para sofocar la subversión de los valbyanos!

A los pocos minutos llegaron diez soldados adolescentes con sus trajes azules, sus desproporcionados gorros guerreros y sus sables de lata. Y lo primero que hicieron fue ponerse patines de hielo, ya que la lagunita de la plaza se había congelado.

Piérre, el garcon francés dueño del Café Ciré abrió sus puertas y  regaló jarros de cerveza a los mayores y orange crush a los niños.

Llegaron diez buses con policías y cinco tanques del Ejército Real, todos con gorritos con pompones. Los policías se apresuraron a ayudar a Piérre en la distribución de bebidas. La fuerza aérea dejó caer paracaídas con alimentos y medicinas.

A mediodía Valby fue declarado zona de emergencia y el sector fue acordonado por marines yankis, ya que la reina en persona pidió su ayuda.

A las seis de la tarde dejó de nevar. A las doce de la noche volvió la paz a Valby. No había más nieve en las calles, las fuerzas armadas y del orden se habían retirado. Los niñitos y sus padres estaban durmiendo. Los enamorados estaban haciendo lo que los enamorados suelen hacer.

Mi amigo y vecino Niels Winter me invitó a una cerveza y estuvimos en el Café Ciré hasta la madrugada, donde la noche se bate lentamente en retirada y el día tímido aún no se atreve a manifestarse del todo.


Otoño 2008


Fotografía del relato por Ian Welden, Valby, Copenhague, 2011.

domingo, 6 de noviembre de 2011

LOS DIEZ MANDAMIENTOS

Todos aquellos
que se han opuesto al amor
tienen un largo viaje por delante.
Deberán aprender a montar
sabias yeguas indómitas.
Cerrarle los ojos húmedos
a los caballos que agonizan.
Besar las manos ensangrentadas
de un cruzado llegando de la matanza.
Desencallar los veleros atrapados
en las playas de Normandía.
Reconstruir equitativamente
la vieja y noble Jerusalén.
Acompañar a Jesús
en su cruel calvario.
Atrapar a Barrabás
en las tórridas arenas
del Desierto de Atacama.
Esperar cuarenta días
y cuarenta noches
el regreso de Eros.
Recompensar cariñosamente
la pérdida de nuestra inocencia.
Pagar la monstruoso deuda
a los traicionados Ébanos
en los tiempos de la Trata
marcados con hierro al rojo
encadenados
de cuellos, pies y manos
hacinados
en los crueles navíos del horror.
Todos aquellos
que han desafiado al amor
sólo serán aceptados en el paraíso
si sus almas aprenden a bailar
la danza de la vida
a la luz de la luna
de la mano de sus amadas.




Fotografía del poema "La familia Andersen". Ian Welden, Valby, Copenhague noviembre 2011.


jueves, 3 de noviembre de 2011

LA SONRISA EN EL BAÚL




En el baúl de los recuerdos
encontré tu olvidada sonrisa
junto a tu muñeca de trapo
y tu diario de vida.
Desempolvando recuerdos
de tu mágica infancia
me pregunté sorprendido
¿dónde estarás ahora?
Llegas con tanta prisa
a mi casa solitaria
me das un beso de pasada
y te sumerjes en tu teléfono.
Y te vas nuevamente
como si nunca hubieras llegado
olvidando nuevamente tu sonrisa
en el baúl de los recuerdos.




Fotografía del poema,"Sidsel en su Mundo", de Ian Welden, Copenhague 2011.

domingo, 30 de octubre de 2011

TU FOTO EN LA PARED




Me tiendo largo cual mástil derribado
al borde de la tarde serena
haciendo un tranquilo inventario
de las cosas a mi disposición.
A mi derecha el planeta Venus
a mi izquierda el Volcán Osorno
a mis pies alguna vez intrépidos
un tarrito de leche condensada
y volando bajita por ahí
como el alma de mi madre
el tango que siempre me aturde
con su melancólica insistencia:

"...estás en todas mis cosas, amor...
mi sofá
mi jerez
mis anteojos, mi café
mi lecho, mi ajedrez
y tu foto en la pared".



Fotografía de Ian Welden, Valby, Copenhague 2001.

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sábado, 15 de octubre de 2011

EL USURPADOR DE SUEÑOS


Vamos a decirte una cosa
clara como el agua de nuestra tierra
oscura como tu labor nocturna
sin luna ni estrellas.
Conjugamos el verbo hurtar
cuando te miramos a los ojos
y tú que sabes siglos de estas cosas
tienes problemas graves
nadando en tu vaso on the rocks.
Porque estamos aquí afuera
todos juntos cual familia
y vamos a entrar
por la puerta principal.
¿Huirás por la puerta trasera
como acostumbras?
Porque no te imaginamos
dando tu vida como Salvador,
Juan, Pedro, Rosa o María.
Jamás has sido héroe
tan sólo un usurpador de sueños
o el clásico lobo histórico
disfrazado de ovejita inocente
clamando tus arcaicas verborreas de libertad
mientras escupes, apaleas y enjaulas.
Tienes problemas muy hondos,
insistimos tranquilos y confiados,
ten cuidado
porque la puerta ya se derrumba
y más temprano que tarde
se abrirán nuevamente
las anchas alamedas.


Imagen del poema perteneciente a Radio y Televisión Danesa (DR1).

martes, 11 de octubre de 2011

ESOS SERES SOMBRÍOS

Qué materia oscura
engendran en sus vientres
esos seres sombríos
que agitan sus sables presuntuosos
ante el maravilloso vuelo
de una inocente mariposa?
Seres aciagos
henchidos de intenciones narcisistas
ovulando sus larvas venenosas
usurpando hermosas almas madrugadoras.
Seres prepotentes
desposeídos de toda sabiduría
acumulando víctimas y ganancias
a costa de corazones serenos
eternamente germinando.
Allá ellos con sus amarguras marchitas
sigamos volando a la altura de los ángeles
abriendo nuevos caminos en los huracanes
con nuestras alas libertarias.
Que se queden en sus fosas primitivas
que se ahoguen en sus fatuos laureles.
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Ilustración "Cuatro Sombras al Acecho" de Ian Welden, Copenhague 2006.