lunes, 31 de mayo de 2010

LA ITA



Era mansa y sutil como sus plantas de alhelíes
mi suave abuela de los tajamares de Santiago.
Vivió su vida en silencio y amó con locura
y después de su muerte apareció en mi ventana
con su manos llenas de dulce de membrillo.
.
Fotografía de Welden. Santiago de Chile 1979.

6 comentarios:

  1. que tonta!!, yo sin pensarlo no asimilé tu mensaje y te insinué que le llamarás por teléfono( por el día de las madres) ...disculpame


    Hermosa fotografía
    sentidos y delicados versos
    llanos y simples pero llenos del más dulce amor, he allí la mágia

    un abrazo grande pa'ti

    ResponderEliminar
  2. Gracias por tu visita a mi blog. Me ha encantado el homenaje a tu dulce abuela, bellísima la visión en tu ventana.
    Mi abuela Juana era una especie de "hada madrina" para mí. Ella no era mansa, era más bien indomable y al mismo tiempo, la mujer más buena del mundo. Extraño sus laboriosas manos que tejían con una sóla aguja al lado de la ventana, que casualmente es ahora "mi" ventana. Vivo en el cuarto que ella pasó muchos años de su vida, casi como una réplica de La casa de los espíritus.
    Me has llevado a recordarla a través de tu abuela mansa y silenciosa, casi por contraste.
    Cariños desde Buenos Aires otoñal.

    ResponderEliminar
  3. Para que no pierdas el hilo de su corazón, heredando el amor que en ti bendijo... y bien rememoras.
    La ternura florece en cada palabra que destilas.

    Te admiro.

    ResponderEliminar
  4. He venido siguiendo tus pasos desde el lindo blog de Graciela, y tus versos me han atrapado.!

    Destilas sensibilidad por los cuatro costados, que me ha cautivado, así como la humildad de "tu perfil", en cuanto a tu profesión ;)

    Deduzco que tiene quince hermosos años...

    Felicidades por cómo expresas el amor por tu linda abuelita... que envidio un poco, pues es una relación inexistente en mi vida: por el lado materno, no tuve ni la oportunidad de conocerla, y mi madre no me la ha sabido transmitir... y por el lado paterno, sólo la conocí hasta los 12 años, y desconocía el amor, sólo sabía del malhumor...

    Felicidades nuevamente por el bello sentimiento y la mejor expresión de él!

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Breve y bello recuerdo para tu abuelita.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  6. Hermoso homenaje a tu ITA, y no tengo ninguna duda de que, efectivamente, se apareció en tu ventana con las maños llenitas dulce.
    El amor suele ser recíproco!

    ResponderEliminar