lunes, 9 de mayo de 2011

LA NÁUSEA



Mis viejas consignas y creencias
ya olvidadas en una maleta
entre los escombros de mi país
vienen a penarme esta noche
entre tantos libros releídos
y vueltos a releer.
Entre tanta esperanza ya cansada
agonizando en la mesa y el piso.
Tanto proyecto inconcluso
cuentas sin pagar
bocetos de rostros olvidados
en las amarillentas servilletas del tiempo.
Intentos desesperados
por cambiar al mundo
se mofan de mí en el espejo.
Las envejecidas fotografías en las paredes
lloran desconsoladas sus soledades
mientras que todo acude a mi boca
de súbito, incontrolable,
y no alcanzo a sorprenderme
cuando la náusea se torna violenta
y todo queda maravillosamente vomitado.

10 comentarios:

  1. Cabe tanto en el papel y, tiene tanta sangre la pluma...

    La soledad es propicia para este desangrarse de palabras.

    Abrazos

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  2. Un diálogo con nosotros mismos es muy saludable, siempre y cuando sea positivo...vomitando lo negativo. Muchos besos, querido Íancito.

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  3. Será tiempo entonces de que vengan unas nuevas!

    Un beso o 2 ***

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  4. Nada como echar todo fuera para volver a sonreir y continuar a ser posible, desde un lugar más auténtico.

    Besos Ian, luego veré la revista

    Ananda Nilayán (problemas para entrar)

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  5. A éstas alturas del día siempre me reconcilio con el universo.
    Ya no quedan hocicos gruñones, espaldas apaleadas ni burocracias sin empatía.
    Decido por salir a caminar bajo un sol amable y tomarme un helado de fresa en la fuente de soda en Copenhague.
    Eso!

    Ian.

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  6. me encantó, es un buceo sin escafandra, así absolutamente a riesgo y desnudo

    Felicitaciones Ían

    besitos y buena semana

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  7. Bien por ese helado!
    Buenos versos,EXCELENTE DIBUJO y la fotografía de arriba es MARAVILLOSA!

    Abrazos.

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  8. Creo que el desconsuelo y la nostalgia están atacando tieso y parejo... y eso es duro, muy duro pues la hace sentir a una contra el suelo...

    A menudo eso nos sucede no más, por no ser complices del inmundo mundo

    Besos de Naty

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  9. Y bueno, suele pasar en el silencio de la noche que sentimos fantasmas que rondan y deseamos amanezca y el sol nos ilumine.
    La tristez, mi querido amigo, no pide permiso.

    Un fuerte abrazo, Ian.

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  10. Es bueno "monologar" de vez en cuando, así aliviamos nuestro pensar y pesar.
    La noche da paso al alba... y a la luz del sol que nos cae encima de la mente, haciendo que podamos cambiar de opinión o emoción.

    Un abrazo de ésta andaluza, que suele monologar muy a menudo.

    PD. Siempre pretendemos cambiar el mundo...aunque él no se deje.

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