lunes, 19 de noviembre de 2018

El indigente feliz

               Fotografía de Ian Welden. Valby, Copenhague 2011.

En verano la luna
rueda en tu vientre
y tu hambre
se hace nostalgia.
Los alucinantes colores
de los semáforos en las esquinas
se reflejan en tus ojos
y la sirena
de una ambulancia solitaria
se escucha a lo lejos
haciéndote pensar
en la sombra de tu madre.
"Dios existe"
dices sonriendo
y abres una mano
para recibir con felicidad
la limosna de cada día.



(Este poema fue publicado por Ian Welden el 16-12-2011)

jueves, 27 de septiembre de 2018

La cazuela.-Ïan Welden R.

domingo, 7 de marzo de 2010


La cazuela.







Los poderosos alaridos de los hombres
Los magníficos suspiros de las mujeres
Las contagiosas lágrimas de los niños
Todo se cuece a fuego lento
En una confusa cazuela universal.

Arte gráfico de  Ian Welden R.

lunes, 27 de agosto de 2018

Diciembre.-Autor: Ian Welden Robeson

domingo, 13 de diciembre de 2009


Diciembre






Sin saber que existe un planeta

rodando impaciente en torno a mi cabeza

bebo tranquilo mi taza de café.

Mi cabeza a su vez

rueda en torno a un viejo florero

que ilumina las noches dolorosas

de un enfermo en algún hospital lejano.

miércoles, 25 de julio de 2018

Poema de Ían Welden Robeson

sábado, 24 de julio de 2010

El beso del ángel.






















Caminando por una mañana de sol
en un país que hasta entonces no había existido
con mi soledad incrustada en mi mochila
y los hombros encaramados sobre mis orejas
me encontré de pronto con un ángel
que me hechizó y robó un beso.
El beso duró toda la noche
a orillas del Canal de la Muerte
donde el ángel me sonrió con dulzura
me robó la mochila con todos mis recuerdos
y emprendió vuelo con sus alas de vampiro.

martes, 26 de junio de 2018

El idólatra-Ían Welden R. 1948-2013

viernes, 15 de octubre de 2010

El idólatra.

 

Amo tu pierna izquierda
asi como amo tus mirlos por llegar
tus secretos que no conoces
tus cosas jamás dichas
tus pensamientos aún no pensados
tus poemas aún no escritos
tu cepillo de dientes
tus cabellos enredados
en tu escobilla azul.


Me despierto en las madrugadas
satisfecho de alegrías
gracias a tu pierna izquierda
que algún día lameré
cual perro idólatra
una tarde de primavera
a orillas de un océano Pacífico.
.

De el poemario "El idólatra"
Arte gráfico de Ian Welden Robeson