martes, 15 de enero de 2013

DOÑA MISERIA



Fotografía de Ian Welden, Estación de Ferrocarriles, Copenhague, noviembre 2010 ©



Todo lo que se come sin necesidad, se roba al estómago de los pobres.
GANDHI, Mohandas  

Entiendo de miserias
arrastrándose por las calles de la metrópolis
como águilas heridas.
Entiendo de miserias
horadando profundas en el corazón
destruyendo la raíz de la esperanza.
Te vi y te reconocí
vieja amiga de las palomas famélicas
alimentando tu eterna soledad
a orillas de la estación de ferrocarriles.
Noble anciana de los crepúsculos helados
vagando imprudente
por los peligrosos escaños de la limosna.
Hay cierta sabiduría
en tus andamios sobrecogedores
la insólita experiencia de la nieve
cayendo sobre tu cabellera silenciosa.
Entiendo de miserias
pintadas en los muros de las iglesias
usurpando la tierna imagen de los rostros
anidando y confabulando
en los frágiles laberintos del alma.


Publicado originalmente el 2 de noviembre de 2010
.

8 comentarios:

  1. Desolador Ian,ver el alma llorar de estas pobres personas!.Como siempre un placer leerte amigo.Gracias por ser y estar.

    ResponderEliminar
  2. La entiendes, y le das un tratamiento digno y bello!
    Terrible combinación perdedora: vejez, soledad y miseria
    Debería estar prohibidas juntas...y sin embargo, las tres, tienen un imán, y cada día se juntan más, para darle triste final a tantos...

    Abrazotes madrileños Ian!

    ResponderEliminar
  3. Ian, gracias por volver poesía aristas tan hirientes de esta sociedad occidental y sus mecanismos injustos y depredadores con los más débiles.
    Es bellísimo el poema a pesar de enfocar una realidad cruel.
    Gracias por poner voz a la injusticia.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Se llama tener empatía, humanidad y alma.
    Y de todo ello el poema rezuma.

    Besos

    ResponderEliminar
  5. Hiperrealismo salvaje que nos sacude las verguenza en el rostro impávido de una sociedad inmersa en mantenerse quemando calorias a costa de dinero.

    Fragilidad puesta en evidencia de unos cimientos donde pocas cosas pueden sustentarse, excepto el alma que presencia y capta el conjunto, la totalidad de una realidad casi increible por surrealista ; cada vez más numerosa

    Un abrazo Ían.

    ResponderEliminar
  6. Es la triste y dolorosa realidad. Gracias por hacerla poesía. Un beso amiga Ian.

    ResponderEliminar
  7. Que realidad mas dolorosa, querido Ian.
    La vemos a diario, en cualquier estación, ya sea esquina, escalinata o parque.
    Linda tu mirada, donde nada se escapa.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. hay tanta miseria... en el mundo, el corazón, la sociedad!!!
    saludos Ian... envíame unos copos de nieve que acá en Santiago estamos con 32°

    ResponderEliminar