domingo, 10 de julio de 2011

POEMARIO COSAS DE HOMBRE



OTELO EN EXILIO

Entiéndeme, camarada,
yo me la imagino allá abajo
donde yo no puedo ir
recién bañada y perfumadita
con su vestido escandaloso
su lunar y sus ojos
y todo eso
paseándose coqueta
cual reina del baile
espiándose de reojo
en las vitrinas
vociferando sus deseos
de reir y volar
mientras los hombres urgentes
los machacones intransigentes
los lachos caprichosos
los ángeles y los mismos diablos
caen de rodillas a sus pies
y sus piernas desnudas
cargadas de frutas afrodisíacas
prohibidas por la ley
y las buenas cotumbres aquellas
dejan de existir
para ella
por ella
allá
abajo
donde
yo
nunca
más
puedo
ir.


EL PLATO DE LENTEJAS

Finalmente me decido
a comer
sentado aquí arriba
en la montaña de hielo
receloso
del Mar del Norte.

Y diviso su rostro
flotando
entre las verduras taciturnas
las legumbres somnolientas
las ingenuas manchitas de arroz
su rostro
cuánta alegría.

No se lo cuentes a nadie
vecino mío
pero, ¿no crees
que debería advertirle
que este humilde alimento
sin sabores ni sorpresas
que hoy mastico
con mis solitarias encías
un día lo cambié por ella
y por el Mar del Sur
en un trueque traidor
para siempre?


ALBUM ZOOLÓGICO

Ah! Ésto de los amores
que se construyen con viento
y arenales
y se destruyen
y vuelven a construir
minuciosos
como hormigueros hirvientes.

Paseo por aquí
sabiendo cosas
secretos
quejidos de placer
aullidos de dolor
derrumbes
desamores
traiciones y fidelidades
que viven y mueren
y resucitan
para navegar o volar
por cunas y sillas mecedoras
bautismos y funerales
lechos tibios y dispuestos
o fríos y abandonados.


¡Ah los amores!
Que salen de sus madrigueras
cual ratas marsupiales
o rinocerontes multicolores
exigiendo enloquecidos
sus calientes selvas
ya perdidas para siempre.


CICLOS

Muérdeme con potencia
sedúceme
me grita
rencorosa y cruel
sonriendo
parada ahí
en el umbral de su ciclo
olvidando
una vez más
que su saña
está entre sus muslos
y no en el pobre triángulo
que cuelga hoy
entre mis piernas
tan cansado de ella.


ZARPAZOS

Astuta e imprudente
como una pantera morbosa
me envía zarpazos virtuales
a través del universo.

Ni siquiera una postal
a la antigua
o alguna foto amarillenta
que yo pueda tocar
y lamer.

Insultos que me desmoronan
porque soy un hombre humilde
nada más.

Te quiero confensar una cosa,
compadre.

Yo también conjugo
el verbo menstruar
y tengo tardes solitarias
y rincones oscuros
como cualquier animal frágil.

Lloro
en las plazas y supermercados
ocultando mis lágrimas
con algún periódico alharaquiento.

Y vuelvo al hogar sonriendo
a preparar la cena sagrada
como si fuera la última de tantas
y acuesto a los niños
una vez más.


ACTIVIDADES SECRETAS

No se lo cuentes a nadie
pero suave como una loma
se balancea sobre mí
riéndo cual diosa de la alegría
jugando a las escondidas
simulando ser la luna
camuflada en mis manos hambrientas.

Y así nos transcurre la vida
eufórica
llena de novedades exquisitas
mientras afuera cae la nieve vírgen
o sale el sol tan potente
y nacen crecen y mueren
y resucitan y vuelven a morir
ad infinitum los seres y las cosas
sin jamás interrumpir
esta religiosa actividad sorprendente
que reinventamos
dia tras dia
con total impunidad.


YO PECADOR

Yo pecador me confieso
fui yo
el que lanzó el piano
desde el quinto piso
matándo al apacible vecino
del primero
mientras reparaba tranquilamente
su noble bicicleta oxidada.

Era un hombre demasiado bueno
siempre sonriendo y cantando
ayudando al prójimo
asistiendo a la iglesia
puntualmente los domingos
participando en reuniones
haciendo colectas para el África.

Lo hice  adrede
porque el cartero no me trajo
la carta de mi amada
y el sol no salió ese día
y el banco rechazó con soberbia
mi petición de préstamo
y la carrera armamentista
la crísis económica
el calentamiento global
las pestes
y el apocalipsis
amén.


LA LOBA FEROZ

Sabes, compañero,
que cuando abro mi ventana
temprano en las mañanas
al planeta fresco y jueguetón
ella ya está esperándome
cubierta de rocío
desnuda y frágil
sin paraguas
cual loba en celo
entera para mi.


EL ALMA VITAL

Con mi alma aún vital
tan llena de amores
hijas
mariposas y princesas
camino
por viejos paisajes
acuarelas
de mi juventud
pero me detengo aquí
donde hoy está ella
para darme cuenta
de que no tiene sentido
mirar hacia atrás.


EL PASEO/EL DESFILE FINAL

Escucha
el triste tintinear
de la chaucha solitaria
en el tarro del mendigo..
Mira
que van desfilando
las adoloridas putas
por los portales de vidrio.
Deténte
y deja pasar
a los narcolépsicos
con sus pobres ojos hueros.
Corre
que vienen las hordas
portando estandartes
clamando justicia.





4 comentarios:

  1. Algunos los conocía, pero los he leído con sumo placer.
    Ian, me ha atrapado y mucho "El alma vital".
    "El plato de lentejas"... :)

    Besitos

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  2. Mil gracias por compartir Iam, por tu compañia, por tus comentarios, mil gracias porque entrar a leerte es muy grato. Me gusta la fuerza de tus poemas, me gusta porque dices las cosas tal y como son, e incluso cuando denuncias dejas abierta una puerta a la esperanza. Un abrazo y buen fin de semana

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  3. Recuerdo haber leído algunos y, me ha alegrado leer los demás y releer estos.
    Un gran trabajo por el que te felicito.

    Un abrazo

    Abrazos

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  4. me encantan las lentejas!!, además las cocino muy bien y ,me quedan de rechupete jajaja

    precioso poemas Ían ,ha sido un agrado leerlos, algunos ya los conocia,pero bueno es volverlos a leer
    Felicitaciones!!!
    besitos y feliz inicio de semana:)

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