jueves, 2 de junio de 2011

EL HOMBRE QUE SE DESPRENDIÓ DEL MUNDO

Yo pecador me confieso.
Fui yo
el que se desprendió del mundo
del quinto piso
matando al apacible vecino del primero
mientras reparaba tranquilamente
su noble bicicleta oxidada.
.
Era un hombre demasiado bueno
siempre sonriendo y cantando,
ayudando al prójimo,
asistiendo a la iglesia
puntualmente todos los domingos,
participando en reuniones
y organizando colectas para el África.
.
Lo hice  adrede
porque el cartero no me trajo
la esperada carta de mi amada
y el sol no salió ese día
y el banco rechazó con soberbia
mi petición de préstamo
y la carrera armamentista,
la crisis económica global,
las pestes y el apocalipsis.
Simplemente me desprendí del mundo
y lo maté en mi pasada al infierno.

.
Collage "El Suicida" de Ian Welden, Copenhague 2005.
.

5 comentarios:

  1. Querido Ian, me ha gustado éste poema porque de una sola pincelada describes el hastío del ser humano ante el mundo cruel y cínico en el que vivimos.
    Tú fotografía de cabeza es impresionante, tan poca gente, gente solitaria.
    Tu collage "El Suicida" es genial.
    Besos desde España,

    Yo.

    ResponderEliminar
  2. Tan duro el poema como el collage (qué hermoso pese al drama) como la vida misma.
    Todos aplastados y pocos movilizándose para cambiar el rumbo que llevamos desde siempre.

    Besos Ian, que tengas un buen fin de semana

    ResponderEliminar
  3. ¿y dónde quedó el purgatorio?

    besos y más besos

    ResponderEliminar
  4. De camino al purgatorio, encontramos cruces y en ellos ángeles y demonios.
    Un besito Ian

    ResponderEliminar
  5. Qué original manera de poetizar el hastío.
    Un beso grande, Ían.

    ResponderEliminar