viernes, 7 de septiembre de 2012

EL ALMA DE SOLEDAD




                       Fotografía y diseño de Ian Welden©

Conocí a Soledad a mis seis años de edad. Era alumna nueva en mi colegio y la profesora la sentó a mi lado. Con una sonrisa me preguntó mi nombre y me dio la mano. Entonces, algo perturbador ocurrió en mi vida:  no volví a ser el mismo.

Sin tener a quién pedir consejo,  me guié por mi intuición: me había enamorado. No lograba concentrarme en clases, hacer mis tareas, jugar con mis amigos, comer o dormir. Sólo me calmaba  estar cerca de ella. Y armándome de valor, se lo dije…

Ella me confesó que le sucedía lo mismo. Sin saber qué hacer con nuestro amor decidimos que nos casaríamos cuando fuéramos adultos y que, hasta entonces, jugaríamos siempre juntos.

Esto ocurrió en la década de los cincuenta en la ciudad de Birmingham, estado de Alabama, USA. Y cuando mis padres determinaron irnos a vivir a Santiago de Chile, nuestro universo  se derrumbó .

Ha transcurrido más de medio siglo desde nuestra despedida. Soy ahora un viejo contento.  La vida me ha regalado problemas y alegrías, hijas y amigos. Y amores para siempre, pero jamás como Soledad.

Anteayer,  caminaba por mi barrio, la Calle Larga de Valby, con mi bastón y mi perro, cuando una hermosa mujer de aproximadamente mi edad se me acercó y me dijo “Ían, espera… ¿no te acuerdas de mi?”.

Era ella. Yo sabía que tendría que ocurrir un día. Su aparición no me sorprendió porque  la  esperaba.

Nos sentamos en un banco de la plaza. Soledad parecía tener prisa. Me dijo “…voy a cumplir sesenta años de edad, Ian. Soy feliz como tú. Vengo de Birmingham a verte por última vez porque estoy muy enferma. Jamás he dejado de amarte y si tú aún lo quieres, cumplamos nuestra promesa, casémonos!”

Reímos, lloramos y volvimos a reír. Ella me pidió que le mostrara mi barrio, mi ciudad, mi vida, todo.

La Calle Larga de Valby bullía de milagros. Tanya, la hechicera de Constantinopla sacaba planetas y soles de las nubes. Pedro Sotomayor, el malabarista chileno, jugaba football con ellos. Los vikingos exhibían sus  escudos y armas de hierro mientras que las mujeres recitaban versos de Pablo Neruda a los transeúntes. Fátima, Amira, Adeba y todas las otras niñitas somalíes extraían música multicolor del aire. .Per, el organillero finlandés, producía sombras de cristal cada vez que giraba su manivela.

Fuimos al Café Ciré, donde Piérre, el garzón francés nos saludó con amables “Sa va, monsieur Ían, madame. Tres bien, tres bien…bienvenue…”. En el pequeño escenario cantaba el fantasma de Sitting Bull y en torno al bar las siluetas de Kirkegaard, Kafka y Kandinsky discutían . En fin, la  rutina del Café Ciré que a mí ya no me sorprende, pero fascinó a Soledad.

Ayer fuimos a la Iglesia de Valby donde nos casó mi querido amigo, el pastor Hans C. Andersen. Pasamos nuestra luna de miel conversando. Me habló de su cercanía con la “muerte”. “Porque yo ya tengo mi alma allá, en el Universo”, murmuró. Esta madrugada me susurró “Debo irme, Ian. Sé que seguirás siendo feliz. Te estaré esperando…”

Nos despedimos con un beso y se marchó hasta desaparecer en el horizonte. En ese instante mi mundo se trastornó.. Hasta que comprendí.

Con mi uniforme escolar y mis libros bajo el brazo corrí a alcanzarla. Le regalé una manzana y nos fuimos caminando tomados de la mano.

Publicado por REVISTA ARENA Y CAL ESPAÑA
http://www.islabahia.com/arenaycal/2009/165_noviembre/ian_welden165.asp


9 comentarios:

  1. Que mágicos, ingenuos y hermosos son esos primeros amores de la infancia!! ¿quien no los ha conocido? ellos quedan ahí siempre, sin hacer daño.¡amor platónico!Un beso Ian.

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  2. Muchas gracias Ian, por compartir con nosotros tan hermosos recuerdos y tan preciosa historia.
    Abrazos. Rosa.

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  3. Precioso y muy emocionante,Ían. No sé si será ficción o parte de tu autobiografía pero en realidad no importa porque has escrito un bello tesoro.
    Besos,
    Sylivia.

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  4. Pero que maravilloso relato Ian, esos tiernos amores no se olvidan nunca, nos relatas fielmente tal situacion.
    Un fuerte abrazo y lindo fin de semana.

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  5. Me encanta, yo también tengo bellos recuerdos de amores de la infancia.
    Mis abrazos para ti, un beso y una manzana :)
    mar

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  6. Ian que historia maravillosa, bella y singular, los niños son maravillosos y el amor que encierra en su corazoncito es de los mas valiosos y verdaderos, me enternecio muchisimo tu relato, tu manera de contar, tu ternura y la dulzura de tus palabras, eres muy lindo amigo mis cariños de siempre...

    Ahhh me olvidaba decirte que tome uno de tus poemas para ponerlo de comentario en mi blog ya que dice mucho de los niños, de su sabiduria y va muchisimo con la entrada de hoy en mi blog, claro que con el enlace a tu blog y tu nombre como autor, espero no te moleste,...pero si es asi tu me dices y lo borro inmediatamente....

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  7. Me cautiva la ternura que pones en tus escritos, amigo Ián; aunque duelan, entristezcan, no se, pero siempre llevan ese halo que acaricia haciéndonos pensar que la vida no es tan tremenda como a veces suponemos. Este relato tuyo del primer amor que, tal vez no sea la definición correcta porque un primer amor es algo más, pero, aún así, son esos amores tiernos de infancia que recordamos siempre como de una estrella que asimos con nuestras manos infantiles e ingenuas y la veneramos como si en ello nos fuese la vida.

    Un abrazo; Ian

    FINA

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  8. Iam,el niño interior no muere nunca si lo alimentamos,lo cuidamos y lo queremos,como tú haces,amigo.
    Me ha encantado la historia entre la imaginación y la realidad...Esa imaginación,que es mágica y nos hace sobrevolar el espíritu y hacernos niños inocentes y soñadores.
    Mi felicitación y mi abrazo inmenso,amigo.
    FELIZ FIN DE SEMANA,IAM.
    M.JESÚS

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  9. El verdadero amor, aquel amor como en los tiempos de cólera, que escribió GABO, aquel que nunca se olvida y se mantiene joven aunque pasen los años, y que estando lejos o cerca, vivirá por siempre a nuestro lado.

    Preciosa y emotiva historia, Ian.

    Besos en el alma, y Feliz semana!

    P.d.: Por cierto, quién es la chica de la imagen? se parece mucho a alguien que conozco.

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